FINANCIAL TIMES

Revolución en Estados Unidos: Joe Biden busca frenar el poder de las grandes empresas

Los grupos empresariales se oponen a una serie de 72 órdenes ejecutivas destinadas a mejorar la competencia en varios sectores, desde la tecnología y los bancos, hasta el transporte y la salud

Los grupos empresariales se oponen a una amplia orden ejecutiva de Joe Biden destinada a frenar el poder de las grandes empresas mediante la eliminación de las prácticas anticompetitivas.

La orden, firmada el viernes por el presidente de Estados Unidos, es parte de una estrategia más amplia para hacer frente a las concentraciones de poder empresarial en varios sectores.

Pero los grupos de tecnología, telecomunicaciones, bancos y la industria emitieron críticas contundentes, un indicio de la variedad de intereses corporativos a los que se enfrenta la administración.

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La orden contiene 72 medidas que abarcan distintos sectores, desde tecnología y transporte hasta salud y bancos. Biden también pidió que se refuerce la aplicación de las leyes antimonopolio vigentes en Estados Unidos, lo que podría desencadenar un mayor escrutinio de la actividad de fusiones y adquisiciones.

Lina Khan, presidenta de la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés), y Richard Powers, director en funciones de antimonopolio del Departamento de Justicia, dijeron en una declaración conjunta: "Las actuales directrices [sobre fusiones] merecen un examen minucioso para determinar si son excesivamente permisivas".

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La orden también incluye una disposición para "animar" a la FTC a "prohibir o limitar" las cláusulas de no competencia con el fin de hacer "más fácil el cambio de trabajo y ayudar a aumentar los salarios".

"El increíble número de cláusulas de no competencia para la gente normal se hizo por una razón: mantener los salarios bajos", dijo Biden.

Otras medidas incluyen un plan para limitar la capacidad de los fabricantes de impedir que los clientes busquen sus propias reparaciones en ciertos productos, y una prohibición de las excesivas tarifas de terminación en las facturas de Internet.

Se permitirá la venta libre de audífonos en las farmacias, los viajeros tendrán más facilidades para obtener reembolsos de las aerolíneas, y los clientes de bancos podrán trasladar sus datos a otros proveedores con menos dificultades.

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La orden instruye a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos a colaborar con los estados y las tribus para importar medicamentos con receta de Canadá, el último intento de reducir los costos de los medicamentos.

La orden también anima a la Comisión Federal de Comunicaciones a restaurar las llamadas reglas de neutralidad de la red para impedir que las compañías de banda ancha favorezcan ciertos tipos de tráfico de Internet sobre otros, algo que el organismo derogó durante la administración Trump.

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La orden ejecutiva es coherente con los esfuerzos del presidente para cambiar el equilibrio de poder en la economía, alejándose de las corporaciones y las grandes empresas y acercándose a las empresas más pequeñas y a los hogares de clase media y baja.

El sector tecnológico ha sido objeto de especial atención. Tanto Google como Facebook han sido acusados por los fiscales federales de comportamiento anticompetitivo, y el Congreso está debatiendo una legislación antimonopolio dirigida a las grandes empresas tecnológicas.

Sin embargo, no está claro qué parte del plan de Biden se aplicará realmente de la manera que espera la Casa Blanca. Muchas de las disposiciones se recomiendan, pero no son obligatorias, y serían más potentes si se promulgaran como ley.


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