Financial Times

Las vacunas están "sobrevendidas" como solución para vencer la pandemia

Se las sobrevaloró como estrategia para derrotar el Covid-19 . Qué dicen las nuevas investigaciones.

Si la logística lo permite, unas 15 millones de personas habrán recibido en el Reino Unido al menos una dosis de la vacuna contra el Covid-19 en algún momento de febrero. Siempre que las segundas dosis se suministren a tiempo, eso debería mantener a salvo a los más vulnerables.

Sin embargo, este hito no nos hará avanzar mucho más hacia la normalidad. Todavía no sabemos si las vacunas detienen la transmisión, aunque es razonable esperar que sí lo hagan. Es poco probable que la mayoría de las personas laboralmente activas reciban una primera dosis antes del verano boreal. Y aunque los ancianos pudieran saborear una nueva libertad, no está claro por qué se debería esperar que la gente sin protección vuelva a lugares de trabajo no esenciales, especialmente en medio del temor a una variante del virus más mortal.

Dado que se sobrevaloró a las vacunas como principal estrategia de salida de la pandemia, ahora es necesario gestionar seriamente las expectativas y al mismo tiempo hacer foco en suprimir el virus.

En un informe de la semana pasada surgió una fuente de pesimismo. Un grupo de investigadores académicos advirtieron que la vacunación por sí sola podría no generar inmunidad de rebaño suficiente para acabar con el virus. Si se combinaran una limitada eficacia de la vacuna, baja aceptación y variantes superinfecciosas podrían fracasar los intentos de alcanzar el umbral para lograr la inmunidad de rebaño, que es cuando el Ro cae por debajo de 1 y el virus comienza a disiparse. Los modelos de la Universidad de Anglia del Este corroboran esta desagradable posibilidad.

Otra gran preocupación es que los países donde se controla mal la transmisión puedan actuar como líneas de producción de nuevas variantes peligrosas.

Una variante, documentada por primera vez en Sudáfrica, muestra en los laboratorios cierta resistencia a los anticuerpos neutralizantes, según informaron los científicos en un artículo de investigación la semana pasada. Moderna también dijo que su vacuna podría no ser tan eficaz contra esta variante y ha empezado a desarrollar una nueva formulación que podría administrarse como refuerzo en otoño.

La mutación genética clave también se ha detectado en una variante de Brasil. Y se la relaciona con otra que se observó en un brote en California, donde se registraron 3 millones de casos.

Los investigadores han sugerido que los pacientes inmunodeprimidos que sufren infecciones prolongadas podrían actuar como placas de Petri para estas cepas incontrolables. Pero puede haber otra hipótesis verosímil, según Tulio de Oliveira, bioinformático de la Universidad de KwaZulu-Natal que es coautor del paper sobre la variante sudafricana y colabora con el Grupo de Trabajo sobre la Evolución del Virus de la Organización Mundial de la Salud.

Los países donde se controla mal la transmisión podrían actuar como líneas de producción de nuevas variantes peligrosas

"Hace poco tuvimos un debate abierto en el grupo sobre por qué estas variantes estaban surgiendo de manera independiente en tantos lugares", contó el profesor de Oliveira. "Notamos un factor común en Londres, el Cabo Oriental [Sudáfrica] y Manaos [Brasil], donde aparecieron estas tres variantes: los tres lugares se vieron muy afectados por la primera ola de contagios".

Esa primera oleada, según la hipótesis, produjo muchas personas con anticuerpos que luego disminuyeron gradualmente con el tiempo. En la segunda oleada, algunos individuos anteriormente infectados que volvieron a encontrarse con el virus carecieron de inmunidad suficiente para evitar la reinfección o eliminar el virus rápidamente. En efecto, según el profesor de Oliveira, una persona con inmunidad natural decreciente podría actuar como paciente inmunodeprimido.

Si las regiones con transmisión intensa actúan como caldo de cultivo para las variantes resistentes, el fracaso en el control de la propagación prolongará la pandemia. El profesor de Oliveira subraya que Taiwán, China, Australia y Nueva Zelanda, que han perseguido la eliminación, son los modelos a seguir. "Esto debería ser un llamado de atención para que todos nosotros controlemos la transmisión, no sólo en nuestras propias regiones, sino a nivel mundial. Este virus seguirá siendo más astuto que nosotros si no lo tomamos muy en serio", afirmó.

Eso significa no sólo vacunar, sino hacer testeos rápidos, rastrear los contactos en forma precisa y rápida, ordenar cuarentenas y aislar. En resumen, la vacunación debe ir de la mano de la supresión del virus, y no sustituirla. De poco servirá una vacunación exitosa si el país se convierte en una prueba para las variantes resistentes.

En resumen, la vacunación debe ir de la mano de la supresión del virus, y no sustituirla

En el último año al virus le dimos la mano y se tomó hasta el codo. Incluso las infecciones leves pueden dar lugar a un "Covid largo" con cansancio y dificultades respiratorias que persisten durante meses. La pandemia también está provocando una epidemia secundaria de traumas que sufren los sobrevivientes y quienes cuidan a los enfermos. Los países con transmisión galopante están asumiendo una carga sanitaria crónica, tanto física como mental, que deberán enfrentar durante las próximas décadas.

Afortunadamente se están aplicando millones de excelentes vacunas, pero la supresión sigue siendo una parte esencial del proceso final.

Traducción: Mariana Oriolo

Tags relacionados
Noticias del día

Compartí tus comentarios