EN CIUDADES DE EE.UU. ESTOS VEH CULOS GANAN POPULARIDAD

Crecen las inversiones en servicios de bicicletas y scooters eléctricos

En los últimos meses, cientos de millones de dólares invirtieron compañías de alquiler de estos medios de transporte que se toman y devuelven en cualquier lugar

Si uno pregunta en Silicon Valley sobre el futuro del transporte de pasajeros, a todos se les iluminan los ojos. Algunos mencionan los vehículos autónomos que circularán por las calles en pocos años y otros señalan los nuevos esfuerzos por crear autos voladores.

 

Sin embargo, Travis VanderZanden,el ex ejecutivo de Uber y Lyft, se emociona con algo mucho más simple: los scooters eléctricos.

Parecería poco probable pero los inversores se lo toman muy en serio. En solo los últimos meses, cientos de millones de dólares se invirtieron en Bird Rides, la start-up de VanderZanden y en otras compañías que ofrecen en alquiler bicicletas y scooters eléctricos que se pueden tomar y devolver en cualquier lugar.

"No creo que en los próximos 10 a 20 años vaya a ver algún invento increíble en el área de transporte", dijo VanderZanden, citando varios ejemplos desde autos autónomos hasta los túneles al vacío de Elon Musk.

Uber parece opinar lo mismo. El lunes pagó más de u$s 100 millones para quedarse con Jump, un servicio de alquiler de bicicletas eléctricas que no requiere estaciones.

Cada scooter Bird o bicicleta Jump es seguida por GPS, lo que permite a los clientes encontrar la más cercana mediante su smartphone y luego alquila el vehículo a través de una aplicación. Al llegar a destino, los usuarios dan por finalizado su viaje en la app y dejan la bicicleta o scooter en el soporte bicicletero o esquina más cercana.

El crecimiento de los vehículos eléctricos para distancias cortas ha sido rápido. Uber empezó un programa piloto en San Francisco integrando 250 bicis Jump en su app hace poco más de dos meses y no pasó un año desde que VanderZanden lanzó por primera vez Bird colocando 10 scooters eléctricos en la esquina de una calle de Santa Mónica.

Mark Suster, un inversor de Upfront Ventures, admitió que al principio no "compré 100%" la idea de los scooters eléctricos. Pero después de ver desde la ventana de su oficina una constante seguidilla de Birds circulando por la calle, "en seis meses pasó a ser innegable" que el servicio era un éxito al menos en las soleadas calles del oeste de Los Angeles.

Bird recaudó fondos por u$s 100 millones en marzo y ahora desplegó más de 1000 scooters en todo Los Angeles, San Diego, el área de la Bahía de San Francisco, Austin y Washington DC.

"Me sorprendió la rapidez con la que despegó", dijo Daniel Friedland, socio de Goldcrest Capital, primer inversor de Bird. "Pero es muy obvio cuando uno lo ve como parte del entramado de la ciudad".

A principios de este año, Silicon Valley empezó a captar el concepto. LimeBike y Spin son dos start-ups de San Francisco que ofrecen servicios de alquiler de bicicletas sin estaciones, similar a las firmas chinas Mobike y Ofo. Después de lanzar bicicletas a pedales en docenas de ciudades, ambas compañías norteamericanas comenzaron a agregar scooters eléctricos a sus flotas este año.

"Desde el día uno el plan fue ser multi-modales", dijo Toby Sun, CEO y cofundador de LimeBike, que ya lanzaron bicicletas y scooters eléctricos. "Este año estaremos concentrados en volvernos más eléctricos".

Spin también está haciendo un giro. "En todos los mercados donde operamos va a haber una lenta transición para convertirlos en mercados de scooters", aseguró Euwyn Poon, presidente y cofundador de la compañía.

"Me imagino las calles de la ciudad de San Francisco con tantos scooters como autos," agregó.

La idea podría horrorizar o deleitar a las autoridades de la ciudad, que ya tienen que lidiar con calles congestionadas y la reciente explosión de bicicletas a pedal no autorizadas. Los ambientalistas y los agentes de tránsito quizás adoren la idea de vehículos eléctricos que reemplazan a autos, pero sin duda habrá alguna respuesta regulatoria.

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