FINANCIAL TIMES

Aeropuertos, puertos, rutas y ferrocarriles: Brasil, una inmensa obra en construcción

El gobierno está licitando proyectos por u$s 50.000 millones.

El ministro de Infraestructura de Brasil pronosticó un auge en el desarrollo de autopistas, ferrocarriles y aeropuertos del país gracias a la inversión de u$s 50.000 millones en proyectos concesionados que se hará hasta fines del próximo año.

"Brasil se convertirá en una inmensa obra de construcción", le dijo Tarcísio Gomes de Freitas a Financial Times.

"Con las concesiones previstas, a fines de 2022 se habrán otorgado concesiones para que se inviertan u$s 50.000 millones en la modernización de aeropuertos, puertos, rutas y ferrocarriles. Es decir, el equivalente a más de 30 años del presupuesto público para infraestructura", afirmó.

Las inversiones serán un extraño punto positivo de la economía brasileña, que incluso antes de la pandemia llevaba años con crecimiento anémico, altos niveles de deuda y aumento del desempleo. 

La nación más grande de América latina también se ve afectada por su infraestructura débil, en particular sus rutas de mala calidad que elevan los costos del transporte, y la falta de servicios básicos sanitarios para millones de brasileños pobres.

El 65% del transporte de mercaderías en Brasil se hace por ruta

El éxito del modelo de concesiones -en el que compañías e inversores presentan sus propuestas de inversión y administración de proyectos de largo plazo- también le dará impulso a la agenda económica liberal del ministro de Gobierno y Hacienda Paulo Guedes, que intenta reducir la participación del descomunal Estado brasileño.

En una semana maratónica de licitaciones el mes pasado, los inversores volcaron casi u$s 10.000 millones en una serie de proyectos, que incluyen 22 aeropuertos, cinco puertos, una línea ferroviaria que une la costa este del país con el interior agrícola occidental y múltiples obras viales.

El grupo aeroportuario francés Vinci se adjudicó siete de los 22 aeropuertos, y el resto de las concesiones quedó en manos de empresas brasileñas.

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Para fines del próximo año, el gobierno planea haber licitado concesiones para 100 activos.

Tanto para Gomes de Freitas como para los analistas independientes, gran parte del éxito de las licitaciones se debe a que en Brasil mejoró el entorno regulatorio y aumentó la confianza en el marco jurídico.

"Brasil está bien posicionado para seguir atrayendo inversores internacionales. El país está implementando las medidas adecuadas para atraerlos: ha estructurado buenos proyectos, publica los avisos con anticipación en idiomas extranjeros y elevó el nivel de seguridad jurídica de los proyectos, y agregó cláusulas de arbitraje en los contratos", explicó Rafael Vanzella, abogado especializado en infraestructura de Machado Meyer Advogados.

"Hemos visto mejoras y cada día se da un paso más en esa dirección. Brasil está alcanzando un importante nivel de madurez", agregó Vanzella.

Incluso antes de la pandemia, Brasil tenía altos niveles de desempleo

Gomes de Freitas aseguró que el compromiso de Brasil con la disciplina fiscal, un pedido expreso del ministro Guedes de los últimos años, permitió que los inversores se sientan más cómodos al momento de considerar al país como una oportunidad.

Gomes de Freitas, un ingeniero militar que trabaja en el sector público hace más de una década, afirmó que Brasil enfrenta una "tarea urgente" que consiste en transformar su matriz de transporte y dejar de depender de los camiones, que son altamente contaminantes.

"El ferrocarril actualmente representa sólo el 15% de la distribución logística nacional, mientras que el 65% restante corresponde al transporte por ruta. El objetivo del gobierno es que para 2035, los trenes transporten el 35% de la carga total", señaló para luego referirse al proyecto insignia del gobierno que consiste en construir un ferrocarril que conectará el vasto interior agrícola con las arterias fluviales del Amazonas.

"Se estima que con sólo sustituir la ruta por el ferrocarril se reducirán hasta 1 millón de toneladas el Co2 de los cielos del Amazonas por año", dijo Gomes de Freitas.

Esta estrategia de construir ferrocarriles ha convertido a Gomes de Freitas en una figura popular en los estados agrícolas de Brasil y algunos han sugerido que podría tener mayores aspiraciones políticas, una sugerencia que él niega.

Sin embargo, es blanco de los ambientalistas, que aseguran no haber sido consultados sobre muchos de los proyectos de infraestructura que están surgiendo en todo el país.

Traducción: Mariana Oriolo

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