

Las tres automotrices más grandes de Japón unieron fuerzas para promocionar la adopción de vehículos con celdas de combustible hidrógeno y tienen un plan para construir, antes de 2015, 100 estaciones de recarga en ese país, destinadas a la nueva generación de autos verdes.
Diez refinadoras y distribuidoras de gas natural, que planean instalar las estaciones de hidrógeno en Tokio, Osaka, Nagoya y Fukuoka, unirán a Toyota, Honda y Nissan.
En su mayor parte, el hidrógeno para las celdas de combustible se obtiene separándolo del gas natural licuado.
El anuncio, que se hizo el jueves, constituye un estímulo a la tecnología de celdas de combustible hidrógeno, que se había visto eclipsada con el lanzamiento de automóviles eléctricos, como el Nissan Leaf y el Chevrolet Volt, de GM.
Al igual que los autos eléctricos, los vehículos con celdas de combustible hidrógeno (VCC) se jactan de no producir ninguna emisión a través del caño de escape. Pero las celdas de combustible tienen una carga más poderosa y duradera.
No obstante, hasta el momento la fabricación de los VCC es muy costosa, y la red de distribución de hidrógeno que se precisa para abastecerlos también sería muy cara y difícil de construir.
En 2008, cuando comenzó a ofrecer en leasing el FCX Clarity a los californianos, Honda se convirtió en la primera automotriz en introducir un auto con celda de combustible en el mercado.
Pero interrumpió la financiación del Clarity durante la crisis financiera, concentró su atención en los híbridos petroeléctricos y en un modelo con una única batería.
El hidrógeno también sufrió reveses en los Estados Unidos, donde el gobierno de Obama retiró la financiación para investigación anual por 100 millones de dólares. En California, la “ruta del hidrógeno” aspiraba a tener ciento cincuenta estaciones de carga para fines del año pasado, pero tan solo se han construido treinta.
Las automotrices japonesas y los grupos de energía no indicaron qué cantidad invertirían en la red de estaciones de carga, pero el proyecto podría demandar varios centenares de millones de dólares.
En Alemania, que es el país que quizá tenga los planes más ambiciones por lo que respecta a la infraestructura para el hidrógeno, hay un grupo de empresas que aspira a construir un millar de estaciones de hidrógeno en el curso de los próximos cinco años, con un costo de hasta 2600 millones de dólares. Este año, tendrían que estar las primeras veinticinco en las grandes ciudades, como Berlín.
Traducción: María Eugenia García Mauro
