Una batalla que merecía ganar

Margrethe Vestager, la comisionada europea de la competencia, dijo que Google "negó a otras compañías la oportunidad de competir" y dejó a los consumidores sin una "genuina opción".

La multa que le fijaron a Google en si misma no sorprende: Google domina las búsquedas, y aprovecha ese dominio para ganar en mercados adyacentes. Lo raro es que la comisión haya descubierto que el mercado perjudicado fue el de los sitiosweb de comparación de precios. Ese es un rincón de Internet que a nadie le importa mucho.

Por supuesto, el problema es que la comisión empezó su investigación hace siete años, cuando comprar por Internet era muy distinto. Hoy el avance de Amazon, los medios sociales, y las mejoras en la propia presencia de los retailers en la Web hacen que los sitios de comparación de precios se vean antiguos y la multa excéntrica y excesiva. Sí, podría haber habido otra historia en la que Google no desarrollaba su propia herramienta de compras, y surgía una industria próspera de sitios de comparaciones que brindaba a los consumidores más opciones y a los retailers una mayor llegada al mercado. Pero eso es especular. El punto clave, que destaca Google, es que el mercado minorista online cambió.

En resumen: ¿Google le quitó vida a una determinada clase de compañías? Muy probablemente. ¿Se vio perjudicada la competencia de esa manera? Probablemente no mucho. Sin embargo, las debilidades de este caso particular no son razón para descartar la preocupación en cuanto a la competencia en torno a las grandes compañías de "plataformas" que se destacan en el paisaje online.

Es fácil confundirse ante el hecho de que a los consumidores les gustan los productos que les ofrecen los gigantes de internet. Google sostiene que su herramienta de compras "hace que sea más fácil para los consumidores encontrar lo que están buscando" y que las herramientas de compras de la competencia ofrecen menos resultados de búsquedas porque ellas no logran eso. Pero si un producto Google vinculado a sus resultados de búsquedas tiene problemas, Google tiene acceso a montañas de datos que ayudarán a mejorarlo, y el producto se mantendrá en lo alto de los resultados de búsquedas mientras se lo perfecciona.

Si un producto rival depende de la búsqueda para llegar al mercado, su éxito están en manos de Google. La única duda es si, en el mercado en cuestión, la capacidad de Google de asfixiar a ciertos competidores hace serio daño a la competencia en general.

Google perdió una batalla que probablemente se merecía ganar. Eso no significa que se merezca la victoria en las próximas batallas, o que la guerra sea injusta.

 

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