EL AUMENTO DEL DÉFICIT PRESIONAR M S LOS RENDIMIENTOS DE LOS BONOS

Posibles ganadores y perdedores de la reforma impositiva de EE.UU.

La propuesta de los republicanos beneficiaría claramente a las compañías locales sin filiales en el extranjero. Para las multinacionales la ventaja no está clara

Una de las mayores preguntas que se hicieron los inversores todo el año es cuál será el destino de la reforma impositiva. Con el tiempo que se agota y el resultado de las negociaciones aún incierto, los inversores igual afilan el lápiz y tratan de determinar quiénes serán los posibles ganadores y perdedores en lo que respecta a acciones y bonos.

Sigue la incertidumbre sobre cuáles medidas podrían aprobarse este año, lo que ayuda a explicar porqué los mercados todavía no han mostrado una verdadera convicción en cuanto al tema. El dólar, los rendimientos de los bonos del Tesoro y las expectativas de inflación siguen por debajo de sus máximos registrados a fines del año pasado, cuando las esperanzas de que un estímulo fiscal apuntalara la economía norteamericana desataron una fuerte respuesta del mercado.

A continuación, lo que algunos inversores opinan mientras esperan a ver si el Senado puede aprobar su legislación, y si luego se fusiona con un proyecto de la Cámara de Representantes con grandes diferencias entre ambas propuestas, mientras Trump pide un paquete final para estampar su firma antes de fin de año.

AccionesAmbas propuestas piden una reducción del impuesto a las sociedades de 35% a 20%, pero muchas compañías en Estados Unidos ya pagan menos de la alícuota oficial porque transfieren beneficios a filiales extranjeras y, por lo tanto, también se rigen por regímenes tributarios del exterior.

 

Max Gokhman, director de asignación de activos en Pacific Life Fund Advisors, señaló: "En términos generales, las multinacionales se ubican en el extremo perdedor de este acuerdo porque ellas ya pagan una alícuota inferior en parte debido a que tienen ingresos offshore y liquidez offshore. Las empresas locales serán las ganadoras porque están gravadas con impuestos más elevados y se beneficiarán más con una disminución de las alícuotas".

Por esta razón, cree que las compañías financieras y de telecomunicaciones son posibles beneficiarias.

Otros ven un aspecto positivo para las empresas de los sectores manufacturero y energía a raíz de una cláusula, incluida en ambas propuestas, que permitiría a las corporaciones deducir inmediatamente el 100% del gasto en grandes compras de bienes durables, en vez de repartir ese costo en varios años. Eso también podría ser retroactivo a septiembre.

Este plan "es más ventajoso para los compradores y acelerará esas inversiones de capital", dijo Michael Arone, estrategia jefe de inversiones en State Street Global Advisors.

Para el sector de tecnología, el panorama es oscuro porque los grupos tecnológicos son famosos por mantener saldos de caja en el extranjero. Si bien el paquete fiscal incluiría algún tipo de "fiesta" de repatriación como incentivo para que lleven el dinero al país, también podrían entrar en juego los efectos secundarios.

Gokhman sostiene que existe el riesgo de que el dólar se debilite cuando los recortes fiscales incitan a un mayor déficit presupuestario. "Si uno está importando muchos componentes, será más caro. Si uno es exportador, eso será un beneficio. Ahí está la paradoja porque muchas exportadoras son multinacionales".

BonosLos cambios al código tributario también podrían tener impactos significativos en el mercado de obligaciones negociables, que mueve u$s 8,6 billones. Si bien la propuesta que circula en la Cámara de Representantes disminuiría la alícuota en general, también podría restringir las deducciones de intereses que pueden hacer las sociedades.

 

Para la mayoría de las empresas, eso limitaría el monto de deuda que quieran emitir un factor que podría desacelerar las colocaciones de bonos nuevos y ayudar a contener las primas de riesgo para la deuda de alta calificación.

Se está prestando particular atención a las compañías de baja calificación con altos niveles de deuda, en especial aquellas donde un tope a los gastos por intereses podría influir en la rentabilidad.

En los bancos de inversión también crecen las expectativas sobre cuánto se endeudarán los gobiernos locales y estaduales este año, mientras tratan de colocar bonos antes de que entren en vigencia los cambios impositivos. Las iniciativas tanto del Senado como de la Cámara de Representantes eliminarían los reintegros por adelantado, o la venta de bonos a la que recurre un gobierno local o estadual para asegurarse costos de endeudamiento menores antes de que la entidad pueda retirar bonos en circulación.

"Si bien la emisión de noviembre fue relativamente robusta, el mercado todavía no debió enfrentar un verdadero salto en la oferta, y por el momento nosotros nos mantenemos cautelosos", dijo Mikhail Foux, estratega de Barclays.

En otras áreas el impacto de la reforma impositiva quizás no se sienta tanto. Los operadores bursátiles y analistas restan importancia al efecto que pueda tener en el mercado del Tesoro norteamericano porque consideran que es poco probable que el estímulo genere un crecimiento significativo o una suba de las expectativas de inflación.

Los estrategas sostienen que el aumento del déficit que elevará la oferta de bonos del Tesoro, algo que se ve en vencimientos más cortos presionará más los rendimientos. Sin embargo, la inflación baja limitará cualquier incremento en las tasas de interés del mercado.

"No creo que sea significativo. Creo que cualquier impacto económico va a ser modesto y, por lo tanto, no esperaría que allí haya un gran impacto sobre los bonos del Tesoro", dijo el codirector de estrategia global de renta fija en Wells Fargo Investment Institute, Brian Rehling. La actual tasa de inflación de equilibrio a 10 años una medida de las expectativas inflacionarias subió 1,90%, comparado con el 1,75% a fines de agosto, debido al impulso que va tomando la reforma tributaria. Sin embargo, la medición sigue siendo inferior a su pico de 2,08% registrado en enero, cuando había grandes esperanzas en el estímulo fiscal.

"Las expectativas inflacionarias no se movieron desde mediados del verano boreal. Con todos los rumores sobre la reforma impositiva, no hubo ningún verdadero impacto en las expectativas de inflación", agregó Rehling.

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