Philip Morris negocia fusión con Altria para dominar mercado del vapeo

Los fumadores se hacen amigos acurrucándose los días de frío y charlando sobre cómo abandonar el hábito. Sucede lo mismo con las compañías tabacaleras como Philip Morris International y Altria, ambos parias corporativos en un mundo conciente sobre el cuidado de la salud.

Ayer, los grupos informaron que están negociando la creación de un gigante tabacalero con valor bursátil superior a u$s 210.000 millones. La propuesta de fusión tiene ventajas para ambas partes.

El argumento para volver a unirse -un poco más de diez años después de que las dos compañías se separaran- se basa en el impulso que están teniendo las alternativas al tabaco en el mercado. Tiene sentido juntar recursos para desarrollar y comercializar los nuevos productos.

A Philip Morris se lo conoce por su producto IQOS sin humo ni combustión. Estos dispositivos parecidos a un cigarrillo producen menos químicos perjudiciales que el humo de cigarrillo. Se han vendido bien en algunos mercados como Japón. Mientras tanto, el fabricante de los cigarrillos Marlboro es dueño del 35% de la empresa de vapeo Juul, adquirida por u$s 12.800 millones en diciembre. En junio, también adquirió una participación mayoritaria de un fabricante suizo de bolsitas de nicotina. Al unir fuerzas, la compañía unida se beneficiaría comercializando toda la gama de productos a nivel global.

Altria escindió su ala internacional, que lleva el nombre Philip Morris, hace más de una década en parte como una respuesta a acciones que cotizaban a un valor menor a la suma de las partes de la compañía. Esa gambeta fue un fiasco. Las dos empresas tienen un valor de mercado cercano a u$s 220.000 millones, cifra más de una tercera parte superior al que tenían el día del anuncio de la separación en 2007. Pero es menos que el crecimiento combinado de las ganancias operativas durante el mismo período.

Aún así, una nueva fusión conllevaría riesgos para la valuación de Philip Morris, lo cual podría explicar por qué su precio accionario cayó ayer. Desde la separación de 2008, Philip Morris International tuvo buen desempeño porque aprovechó su potencial de crecimiento internacional. La brecha en la valuación puede haberse ampliado con la compra de Juul por parte de Altria dado que la popularidad de Juul entre los jóvenes eleva los riesgos regulatorios.

A fines de 2016 las dos cotizaban a un ratio similar de precio/beneficio futuro cercano a 14 veces. A mediados de este mes, antes de los rumores de fusión, Philip Morris se negociaba otra vez a un múltiplo de la mitad de eso. Si bien el riesgo regulatorio y el menor potencial de crecimiento deprimieron la valuación de Altria, también crearon una oportunidad de compra. Las recompensas y riesgos se combinan mejor para Philip Morris que para los fumadores.

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