¿Interrumpir las operaciones evita que los mercados se hundan?

Hay precedentes de cierres de mercados pero son raros, tienden a ser breves y se deben a problemas específicos en las inmediaciones de las bolsas. El Tesoro de EE.UU. mencionó la idea de reducir el horario de negociación.

Mientras la preocupación por el coronavirus se propaga en los mercados y provoca bruscos episodios de volatilidad, algunos reguladores plantean la idea de reducir los horarios de negociación porque temen que las oscilaciones de precios se descontrolen y que el agotado personal de las instituciones no pueda hacer frente a los fuertes volúmenes de operaciones.

"Estamos totalmente a favor de los mercados abiertos", dijo ayer Steven Mnuchin, secretario del Tesoro de EE.UU. Pero "podemos llegar a un punto en el que sea necesario acortar el horario".

El lunes los reguladores australianos pidieron a los operadores más activos de los mercados de valores del país que negocien significativamente menos, ya que los mayores volúmenes podrían ejercer presión sobre los corredores y la propia bolsa.

La Bolsa de Valores de Filipinas, mientras tanto, está cerrada a partir de ayer después de que el presidente Rodrigo Duterte colocó a la principal isla Luzón en una "cuarentena comunitaria reforzada".

Estas medidas plantean la duda sobre si las operaciones bursátiles deben interrumpirse de manera más generalizada en respuesta a la crisis del coronavirus. Jay Clayton, presidente de la Securities and Exchange Comission (SEC) de EE.UU., dijo a la CNBC que es partidario de mantener los mercados abiertos.

La Autoridad de Conducta Financiera, el regulador financiero del Reino Unido, está de acuerdo. "Nuestro objetivo es continuar manteniendo los mercados abiertos y ordenados a pesar de la volatilidad actual", señaló un vocero del organismo.

Hay precedentes de cierres de mercados pero son raros, tienden a ser breves y están relacionados sobre todo con problemas particulares en las inmediaciones de las bolsas.

La última vez que se suspendieron las operaciones en la Bolsa de Valores de Londres fue en 1987 cuando las tormentas impidieron que miles de traders entraran en la ciudad. La Bolsa de Nueva York y el Nasdaq cerraron en octubre de 2012 para prepararse para la supertormenta Sandy y también permanecieron sin operar durante varios días después de los ataques terroristas de septiembre de 2001, cuando los cables de comunicación y las oficinas sufrieron daños.

Esos ejemplos muestran que antes una masa crítica de personas debía estar en un lugar determinado para que los mercados funcionaran. Hoy en día, la naturaleza de las negociaciones ha cambiado, y en gran medida los seres humanos ya no forman parte del proceso. La mayoría de las transacciones en los mercados de valores, futuros y divisas se ejecutan automáticamente por computadoras.

No todos los cierres se debieron a problemas logísticos. En Grecia, en 2015, la Bolsa de Atenas estuvo sin operar durante cinco semanas después de que se impusieron controles de capitales.

¿CUÁL ES EL BENEFICIO?

En términos prácticos, disminuiría la presión sobre las bolsas y los corredores que las utilizan, lo que reduciría las posibilidades de que se produzcan accidentes en el mercado que se sumen a una crisis económica y de salud pública.

Esto es lo que los reguladores de Australia han tratado de evitar. Como explicó Guy Warren, CEO de ITRS, un proveedor de tecnología para negociaciones bursátiles del Reino Unido: "Sin las adecuadas herramientas de planificación de capacidad es extremadamente difícil identificar cuál es el punto de congestión de un sistema informático y cuándo va a suceder".

¿Y EL INCONVENIENTE?

Las acciones, los bonos y los fondos que cotizan en bolsa se negocian en mercados que están muy interconectados. Las negociaciones en el índice FTSE 100, por ejemplo, tienden a concentrarse en la Bolsa de Valores de Londres (LSE), pero los futuros sobre componentes de ese índice son más activos en el ICE Futures Europe. Por su parte, las operaciones matutinas en Europa están muy influenciadas por el precio de los contratos de futuros "eMini", que se negocian en Chicago.

A menos que todos esos grandes lugares se cierren simultáneamente, los operadores irán a recintos que estén abiertos y sean líquidos. Un funcionario europeo dijo que el resultado sería "un caos".

Stacey Cunningham, presidenta de la Bolsa de Valores de Nueva York, dijo que es "importante" que los mercados estén abiertos, y que cerrarlos sólo agravaría las ansiedades. "No cambiará las causas subyacentes del derrumbe del mercado, eliminará la transparencia y los inversores tendrán menos acceso a su dinero", tuiteó.

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