Financial Times: Se espera un descenso del dólar tras la llegada de la vacuna contra el coronavirus

Los analistas prevén que la moneda estadounidense podría retroceder hasta 20% si a raíz de la gran disponibilidad de dosis para combatir el coronavirus, se produjera un rebote económico

Los analistas de Wall Street creen que la llegada de una vacuna contra el coronavirus provocará en 2021 que el dólar registre una fuerte caída, mientras vuelve la confianza en la economía mundial.

Los grandes bancos, que ya tenían una visión negativa en cuanto a la divisa estadounidense para el año próximo, recortaron aún más sus previsiones este mes después de que los ensayos clínicos reforzaron las esperanzas de que haya gran disponibilidad de vacunas en 2021, lo que llevará a un rebote económico que alienta la búsqueda de inversiones de más riesgo.

Normalmente, el dólar  tiene mayor demanda en momentos de tensión, lo que refleja su tradicional atractivo como refugio para inversores y ahorristas, tal como se observó en el sorprendente repunte que tuvo en marzo durante el pico del brote de coronavirus. Ahora algunos observadores del mercado cambiario creen que la vacuna cambia todo el escenario.

"Creemos que la distribución de la vacuna activará todos nuestros indicadores de mercado bajista, lo que permitirá que el dólar siga un camino similar al que experimentó desde principios hasta mediados de la década de 2000", escribió el estratega de Citi Calvin Tse en una nota de investigación. "¿Puede el dólar retroceder 20% solamente durante el próximo año? Creemos que sí", agregó el banco.

Eso sería un gran movimiento en términos cambiarios. Según los pronósticos de consenso recopilados por Bloomberg, los inversores prevén que para fines de 2021 el índice dólar caerá cerca de un 3% de su nivel actual. En promedio se proyecta para el euro un alza del u$s 1,18 hoy a u$s 1,21 durante ese período de tiempo.

 

Si el dólar cayera 20%, ponderado por el comercio, sería el mayor descenso desde que la divisa empezó a deslizarse en 2001. Pero esa depreciación de 33% llevó varios años en los que otras monedas -en particular las del mercado emergente- registraban alzas mientras los inversores buscaban países con tasas de interés más altas y crecimiento rápido. Eso duró hasta la crisis financiera de 2008.

Citi espera que la Reserva Federal  siga brindando estímulos a la economía y que "peque de cautelosa" antes de considerar subas de las tasas de interés aunque se acelere la recuperación económica mundial. Esto podría alentar a los inversores a buscar otro hogar para su dinero, ya que las crecientes expectativas de inflación en EE.UU. disminuyen el relativo atractivo del dólar y los inversores apuntan a los países de mayor crecimiento con posibilidades de endurecer antes la política monetaria.

El índice dólar -que mide el valor de la moneda contra una canasta de seis divisas- ya se deslizó este año, con una caída superior a 4% desde comienzos de 2020, después de que la Reserva Federal eliminara parte de la ventaja de rendimiento que tenían los activos estadounidenses frente a sus pares. El euro trepó casi 6% frente al dólar desde enero, mientras que el dólar australiano subió más de 4%.

Sin embargo, el descenso del índice dólar de este año es menor en comparación con sus ascensos de años anteriores: aumentó casi 13% en 2014 y 9% en 2015. Según los analistas de Goldman Sachs, la inversión en mercados estadounidenses ha sido "casi inevitable" durante la última década, debido al incremento de las utilidades de las compañías y a la suba de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal mientras muchos otros bancos centrales las mantenían más cercanas a cero. Eso encareció la moneda, lo que preparó el terreno para grandes caídas en el futuro, dijo Zach Pandl, codirector de estrategia global de divisas en el banco. Goldman Sachs cree que el dólar ponderado por el comercio retrocederá 6% en los próximos 12 meses.

Según Pandl, la moneda debería debilitarse aunque se acelere la economía estadounidense debido a su rol como "barómetro" de la solidez de la economía mundial, cayendo cuando el crecimiento es fuerte y subiendo en momentos de desaceleración.

"Incluso si a la economía norteamericana le va bastante bien, creemos que el dólar puede debilitarse sustancialmente a medida que los inversores busquen mayores rendimientos fuera de EE.UU. y salgan de los refugios en los que se mantuvieron seguros durante todo el período Covid", agregó.

Andrew Sheets, estratega de activos cruzados en Morgan Stanley, prevé una baja de 4% en el índice dólar y espera que las monedas noruega, sueca, neozelandesa y australiana registren un mejor desempeño una vez que haya gran disponibilidad de la vacuna. El euro y los mercados emergentes como el real brasileño, el rand sudafricano y el rublo ruso también tienen margen para apreciarse frente al dólar, agregó. Sheets pronostica que el euro se negociará a u$s 1,25 a fines del próximo año.

Traducción: Mariana Oriolo

Tags relacionados

Más de Financial Times

Compartí tus comentarios