FT: Argentina analiza propuestas "de ensueño" para sus bonos

Varios acreedores internacionales aseguran que los tenedores de bonos argentinos con esperanzas de evitar pérdidas no están siendo realistas. Sin embargo, están quienes afirman que no será necesaria una quita.

Los acreedores de Argentina que tienen esperanzas de poder evitar pérdidas con los bonos del país están "viviendo en un mundo de la fantasía", dijo un inversor reflejando las tensiones en torno a la reestructuración que debe hacer el gobierno de su inmensa deuda.

Alberto Fernández, el probable ganador de los comicios presidenciales, aseguró a los mercados que no será necesaria una quita sobre los bonos como parte del "reperfilamiento voluntario" de la deuda, siempre y cuando los acreedores den tiempo a la economía argentina para volver a crecer. Pero un economista cercano a Fernández señaló: "Como conozco a los políticos, sé que siempre les gusta retrasar el sufrimiento". Esto podría significar emitir bonos nuevos para liberar al gobierno del pago de intereses en los próximos dos o tres años. Un enfoque "aún más agresivo" sería el de pérdidas "al estilo Ucrania" -la denominada quita- de alrededor del 20%, explicó.

Un acreedor internacional afirmó que quienes esperan evitar pérdidas no están siendo realistas. "El FMI es un acreedor privilegiado y querrá que los acreedores privados sientan algo de dolor", dijo refiriéndose al plan rescate que el FMI otorgó a Argentina el año pasado.

En las últimas semanas, los inversores clamaron por la atención de Fernández en un intento por influir en cómo podría reestructurar la carga de la deuda si él fuera electo. Más de una docena de grupos de inversores presentaron propuestas radicalmente diferentes. Una opción consistiría en mantener los montos de capital y de pagos de intereses de los bonos, y financiar cualquier déficit de esos pagos de intereses en los próximos dos a tres años con ingresos provenientes de la venta de seguros de default (CDS).

Otra persona con conocimiento de las propuestas contó que hay alternativas "por todas partes". "Los hedge funds que esperan comprar barato hablan de una quita del 50%, mientras que los que tienen mucho invertido [en bonos argentinos] están diciendo que no habrá quita -y hay de todo en el medio. Pero no hay propuestas serias", comentó.

Si bien los observadores advierten que sigue siendo demasiado pronto para tomar decisiones concretas, dado que faltan semanas para las elecciones, queda claro que el FMI tendrá un rol clave en las negociaciones. Sin su aprobación, es poco lo que se puede avanzar.

"No creo que alguien pueda tener una conversación adecuada con una administración Fernández sin el FMI. Se necesitan tres para bailar el tango en este caso en particular", dijo Patrick Esteruelas, socio de Emso Asset Management.

"Sin un programa del FMI en mano, los inversores se mostrarán reacios a aceptar cualquier reestructuración que no tenga detrás una postura política. Sólo después de que hayan negociado un acuerdo con el FMI sabremos qué tipo de quita [podría ser necesaria]".

Incluso si no es necesaria una quita, agregó Esteruelas, una disminución de los pagos de intereses y la ampliación de los plazos "podría traducirse en una caída bastante considerable de los valores de recupero".

"Si esta gente quiere encarrilar la economía, implica que quieren tener una reestructuración rápida", aseguró otro acreedor internacional. "Tendrán que ofrecer algo decente y convencer a los acreedores de que van a aplicar las políticas correctas para que el país vuelva a una situación decente".

Sean Newman, gestor de carteras en Invesco, agregó: "Con lo último que queremos lidiar es con una disputa prolongada con los bonistas. Dado que éste es un tema de liquidez, no veo razón para que haya quita".

Traducción: Mariana Oriolo

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