El derrumbe del petróleo suma presión a las refinerías

A la menor demanda de combustible y la acumulación de reservas, se suma el encarecimiento del proceso de refinado de crudo que reduce los márgenes de las plantas 

Las refinerías de petróleo atraviesan serios problemas mientras la peor caída de la demanda en décadas afecta a toda la industria, lo que podría provocar el cierre de plantas en todo el mundo.

Mientras la demanda de combustible sigue deprimida y las reservas se acumulan, se encareció el proceso de refinado de petróleo después de los profundos recortes de suministro aplicados por la OPEP. Eso achica los márgenes de las plantas que convierten el crudo en productos como el diesel, el combustible para aviones y la nafta.

Se cree que Europa corre más riesgo porque las instalaciones son en general más antiguas y los gobiernos se embarcaron en iniciativas para eliminar gradualmente el uso de los combustibles fósiles en el transporte. Pero los analistas de UBS afirman que para recuperar la rentabilidad del sector se debería retirar del mercado mundial una capacidad de refinado equivalente a 3 millones de barriles diarios, o 3% del consumo mundial, antes de fines de 2021. Las pequeñas refinerías de Estados Unidos y parte de la capacidad de Asia-Pacífico también podrían verse expulsadas, agregaron los analistas.

Las refinerías más nuevas tienden a ser más complejas y eficientes, lo que les permite procesar una mayor variedad de crudos a menor costo. Pero las plantas construidas en las décadas de 1950 y 1960, cuando despegó el uso masivo de vehículos a motor, corren riesgo en especial debido a la gran cantidad de capacidad nueva que está surgiendo en países en desarrollo, desde Nigeria hasta Kuwait.

"Ya teníamos demasiada capacidad de refinación antes del Covid", dijo Robert Campbell, jefe global de productos petroleros de la consultora Energy Aspects. "Definitivamente ahora también tenemos demasiada".

La demanda de combustible empezó a recuperarse desde las profundidades de las cuarentenas de abril y mayo -cuando el consumo mundial cayó más de 20% -pero pocos esperan que se recupere a los niveles anteriores al brote antes de fines de 2021. Algunas plantas ya están perdiendo dinero si se computan los costos totales de la operación.

Los analistas sostienen que las perspectivas de la industria se parecen a las que había en el período posterior a la crisis financiera, cuando los márgenes de ganancia se recuperaron recién después de que varias plantas bajaron las persianas definitivamente.

Es difícil predecir qué refinerías podrían cerrar, porque los gobiernos a menudo las mantienen en funcionamiento para asegurarse el abastecimiento y evitar pérdidas de empleo. Pero las cifras de la industria indican que plantas como la refinería de Essar en Stanlow, en el noroeste de Inglaterra, y Milazzo de Eni, en Sicilia, pueden tener dificultades.

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