

La vida continúa para Repsol, que diseña su futuro a cuatro años sin YPF: recortará el dividendo, venderá activos no estratégicos y reducirá su inversión en las áreas menos rentables. El mercado no vio con buenos ojos sus planes y castigó a sus acciones con caídas del 7%.
Entre los planes de la petrolera de cara a los próximos cuatro años figura la inversión de 19.100 millones, algo que le hará casi duplicar su beneficio hasta 3.000 millones en 2016, sin contabilizar YPF, y la reducción del pay out hasta el 40%-55%.
La petrolera presidida por Antonio Brufau ha remitido su informe estratégico 2012-2016 a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). En él destaca que su estrategia se sostiene con cuatro pilares: alto crecimiento del Upstream, maximizar el retorno del Downstream y el GNL (gas natural licuado), solidez financiera y retribución competitiva a los accionistas.
Pero lo más llamativo de su hoja de ruta es el recorte de los pagos al accionista. Repsol indica que a partir de este año y hasta 2016 el pay out, es decir, la parte del beneficio destinada a dividendos, se reducirá entre la horquilla del 40% y el 55%, desde el 64% de los últimos 12 meses. Este es un pay out en línea con el sector petrolero europeo, que es del 45%, según explican desde Renta 4. Además, el consejo propuso a la junta de accionistas un dividendo de 1,16 euros por acción con cargo a 2011, un dividendo con opción de poder cobrarlo en forma de script dividend, que da la opción de recibir el dividendo en acciones o efectivo.










