La crisis en la Unión Europea llevó a los países de ese bloque a buscar una mayor inserción en el mercado interno brasileño. Entre enero y mayo de 2012, el saldo de la balanza comercial de los europeos con Brasil cayó de u$s 3.400 millones el año pasado a apenas u$s 80 millones este año, según datos del ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior (Mdic).

En los primeros cinco meses de 2012, los países de la UE aumentaron 13% sus ventas a Brasil, pero controlaron sus compras e importaron 5% menos productos brasileños. Para alcanzar ese resultado, los europeos mantuvieron los precios y aumentaron la cantidad de productos vendidos, en un movimiento contrario al verificado en el comercio de Brasil con el resto del mundo, en el que el precio de las importaciones subió más que el volumen.

Ese cambio en las transacciones con los europeos, que tuvo como resultado un superávit más bajo para Brasil, da el tono de toda la balanza comercial del país para este año, según José Augusto de Castro, vicepresidente de la Asociación de Comercio Exterior de Brasil (AEB). "El precio de las commodities explica la mayor parte de esa retracción. Con las economías de los países de la Unión Europea en recesión o bajo crecimiento, disminuyó el apetito por productos primarios, lo que afectó directamente nuestra balanza comercial con ellos", afirmó.

La caída del precio del mineral de hierro en relación al alto nivel que cotizaba el producto en 2011 fue uno de los principales responsables de la contracción de las exportaciones hacia Europa, que sumaron, en total, u$s 19.800 millones. Producto más vendido al viejo continente, generó en la balanza u$s 2.700 millones, 21% menos que en 2011. Además del mineral, la caída en las ventas a Europa se sintió en productos como café, alimentos industrializados y madera, que están entre los principales que demanda el bloque.

Del otro lado, Europa aumentó la presencia de productos industrializados y de más valor agregado en el país. Encabezaron la lista máquinas y aparatos mecánicos y eléctricos y motores y vehículos. Las compras de adobe y fertilizantes, indispensables en la agricultura nacional, crecieron 69%.

La respuesta a la mayor incursión está en el aumento de la competitividad de los productos. Mientras el volumen de las importaciones oriundas de Europa creció 14,5% en el primer trimestre de este año, en comparación con igual período del año pasado, los precios aumentaron solamente 3%, de acuerdo con datos de la Fundación Centro de Estudios de Comercio Exterior (Funcex). El relevamiento indica que el desempeño de las importaciones totales de Brasil en el período fue inverso: el volumen aumentó 3% y el precio 6,3%.

Los países europeos compran por ejemplo, el 50% de lo que exporta Alemania. La desaceleración económica hizo que las naciones fortalecieran la estrategia de búsqueda de otros mercados para mantener el nivel de producción de sus industrias, según Rodrigo Branco, economista de Funcex. "La demanda está en baja y no consiguen absorber todo. La prueba está en que la mayor presencia no es sectorial, tiene lugar prácticamente en todos los sectores en que son competitivos", señaló.

Los alemanes, que se vieron bastante afectados en términos de mercados consumidores con la crisis en la zona del euro, son responsables del déficit más alto de Brasil en la balanza con los países del continente. En 2012, las compras brasileñas superaron las ventas a Alemania en u$s 3.000 millones. En los cinco primeros meses del año pasado, la distancia era de u$s 2.100 millones.

La mejora no se restringió al país que comanda Angela Merkel. Los estados con los que Brasil tenía déficit ampliaron el saldo, mientras con los que Brasil registra superávit el saldo se achicó, incluyendo en esa lista a España, Italia y Portugal. Hasta Grecia vendió más y compró menos: el superávit brasileño cayó de u$s 66 millones a u$s 43 millones.

El saldo de la balanza con los europeos es el más bajo desde 2002, cuando Brasil registró un déficit de u$s 3 millones, en una corriente de comercio que fue de alrededor de u$s 11.000 millones. La perspectiva para 2012 e que el comercio con el bloque mantenga un superávit bajo.