

Con la tendencia de caída de la tasa básica de interés (Selic) en Brasil y los precios más atractivos de las acciones en Estados Unidos y Europa, muchos gestores de recursos brasileños comenzaron a buscar oportunidades en el exterior.
El número de fondos que colocaron al menos parte de su patrimonio afuera saltó de 90 a 216 carteras, entre finales de 2009 y marzo de este año. En el período, el volumen destinado a activos extranjeros pasó de R$ 2.089 millones a R$ 7.791 millones, según un relevamiento de Economática.
En 2008, la Comisión de Valores Mobiliarios (CVM) de Brasil autorizó la creación de fondos multimercados que pueden colocar el 100% de su patrimonio en el exterior. Desde 2009, esas carteras aumentaron de 12 a 53 (incluidos en el universo de 216 que pusieron parte de sus recursos afuera). Esos fondos exigen un aporte mínimo de R$ 1 millón.
Dynamo lanzó a finales de marzo un fondo que invertirá exclusivamente en acciones en el exterior, el Dynamo Global FIA. La gestora trabaja en el mercado externo desde 2006 y cuenta con un equipo de seis analistas en Londres para ayudar a elegir los papeles. Vimos un creciente interés de los inversores por la diversificación de colocaciones en activos en el exterior, afirmó Pedro Damasceno, socio de Dynamo.
Además de Global, el fondo de acciones más antiguo de la gestora, Cougar, también invierte en papeles afuera, hasta el límite de 10% que permite la legislación para esos porfolios. Hoy encontramos oportunidades más interesantes desde el punto de vista del valor económico de las compañías en el exterior, afirmó Damasceno.
La suba del dólar en relación al real de los últimos días y la valorización de las bolsas estadounidenses favoreció la rentabilidad de esas carteras. Este año, hasta el 18 de mayo, el principal índice de la bolsa de Estados Unidos, el Standard & Poor's, acumulaba una ganancia de 2,99%, mientras el Ibovespa caía 10,34% en dólar.
Muchas de esas multinacionales se están negociando a múltiplos más bajos que las compañías brasileñas. Es el caso, por ejemplo, de Anheuser-Busch InBev que negocia a un precio equivalente a casi 14 veces la generación de caja, mientras para su controladora Ambev esa relación es de 20 veces en Brasil, destacó Bruno Barreto, socio de la gestora Inversor Profesional.
IP, que invertía en el mercado externo desde 2001, lanzó en 2009 el IP Global, que acumulaba una ganancia de 13,28% anual, hasta el 16 de mayo. Otras carteras administradas por la gestora como el IP-Value Hedge y el IP Participaciones también tienen colocaciones hasta el límite de 10%.
Los gestores buscan multinacionales con gran exposición en mercado emergentes. 'En Apple, por ejemplo, cerca de un tercio de las ventas vienen de Asia', dijo Artur Wichmann, gestor de fondos internacionales de Credit Suisse Hedging-Griffo.
La gestora invertía en el exterior a través de fondos offshore y en 2010 lanzó el multimercado Prisma, que puede colocar hasta el 100% en el exterior, y acumulaba en el año, hasta el 16 de mayo, una ganancia de 12,85%. 'Pusimos el foco en empresas del sector de consumo y medios de comunicaciones listadas en Estados Unidos', afirmó Wichmann. Entre esas acciones están Disney, Kraft Foods, del sector de alimentos, y Qualcomm, fabricante de chips para celulares.
IP busca firmas que ofrecen ventajas competitivas. Entras las mayores posiciones en el portfolio del IP Global estaban acciones del sector de tecnología como Amazon, Cisco y Microsoft; de salud como Thermo Fisher Scientific, proveedora de equipamientos científicos, y Johnson & Johnson, además del holding Berkshire Hathaway, del inversor Warren Buffett. Nos gustan las empresas de tecnología de las que conocemos el negocio. No invertimos en Facebook o Linkedin, afirmó Barreto.










