

En medio de la incertidumbre mundial por la crisis europea y sus potenciales efectos en la economía global, el gobierno actualizó sus proyecciones de crecimiento para Chile este año. En ese contexto, la Dirección de Presupuestos, ajustó en tres décimas, desde un 5% a 4,7%, su previsión de crecimiento del PBI en 2012.
La cifra se ubica dentro del rango de entre 4% y 5% que estimó el Banco Central en su último Informe de Política Monetaria (Ipom).
La entidad dirigida por Rosana Costa también recortó la estimación para la demanda interna. Si en el informe de Ejecución Presupuestaria de abril se estimaba una expansión de 5,5%, ahora se espera sólo un 5,2%.
Los ajustes también alcanzan al cobre. Es que ahora se espera un precio promedio de u$s 3,55 la libra en la Bolsa de metales de Londres, lo que se compara con los u$s 3,7 de la previsión anterior.
En la actualidad, el precio promedio del metal rojo y principal exportación chilena llega a los 3,66 dólares.
Adicionalmente, estimó un déficit estructural equivalente a 1,1% del PIB estimado en 2012.
Rosana Costa, quien asistió a la Comisión Mixta Especial de Presupuesto en el ex Congreso, dijo que la actualización de las proyecciones es coherente con el complejo escenario para la economía mundial y su potencial impacto en Chile.
En medio de esto, algunos estud
ios muestran que la economía chilena se está acostumbrando a dar sorpresas en 2012. Pese a que en varias ocasiones las autoridades han llamado a la cautela, los resultado del Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) en el año contradicen esa recomendación y, de paso, han sorprendido bruscamente al mercado. Es más, de los cinco meses que cuentan con registro, sólo uno ha experimentado un crecimiento bajo el 5,0%.
El 5,3% de alza en mayo no estaba en los planes de nadie, dado que el consenso de los especialistas se ubicaba en 4,5 por ciento. En el gobierno, las autoridades inmediatamente reaccionaron con optimismo, pero sin descuidar el mensaje de fondo. Este es un buen punto de partida pero yo llamo siempre a no cantar victoria antes de tiempo, porque todavía la carrera de crecimiento del año 2012 no está completamente corrida. En este escenario, lo más probable es que veamos una desaceleración en los meses que vienen, afirmó el ministro de Hacienda, Felipe Larraín.
¿Pero qué es lo que explica estas aprensiones del gobierno? Principalmente que la alta demanda interna, expresada en las cifras del comercio, disfrazan de alguna forma el contagio de la crisis. A eso se suma que hay un factor de actividad de la industria manufacturera que también está elevando la actividad económica en los últimos meses. De hecho, el economista jefe de Banchile Inversiones, Rodrigo Aravena, plantea que si hemos tenido noticias aún favorables del consumo es porque tenemos ventas del comercio creciendo 6% real lo cual genera un impulso adicional a la actividad.










