GESTIóN

CGO, la nueva figura

Más multinacionales eligen esta figura, incluso, por sobre los ejecutivos de marketing.

No es un CEO, tampoco un CMO, es un CGO, sigla de Chief Growth Officer. Firmas como Colgate-Palmolive, Mondelez y Coca-Cola fueron de las primeras en implementarlo por el atractivo que encierra su concepto: "Haga crecer a la compañía o lárguese". Según un informe de Glue Executive Search, sobre 203 casos, el 71% de las empresas argentinas tiene proyectos para el año que viene con generación de puestos de trabajo.

Crecer, crecer y crecer, esa es la consigna y, para ello, es necesario que el CGO esté parado en un punto de la línea de tiempo donde impera este verbo. Para este agente de crecimiento, los límites entre los poderes de las firmas se diluyen en función de las estrategias que crea conveniente adoptar para alcanzar los objetivos propuestos. A esto podría llamárselo como un puesto "holístico" -que integra todas las partes-, desde el cual se pretende conectar con las áreas principales a través de un plan comercial.

 

 

Las funciones que cumple este "director de crecimiento" dentro de la compañía podrían resumirse de la siguiente manera: consultor de confianza y seguimiento para los CEOs, enlace interno que equilibra las agendas en conflicto evitando el cortocircuito sin que afecte la continuidad de operaciones comerciales; y hacedor de una marca con experiencia que se enfoque en el cliente y tenga un sólido plan comercial.

Edgar Medinaceli, socio local de Russell Reynolds, opinó sobre el tema en una entrevista para Apertura. Para él, en el país, el CFO debería estar mayormente orientado como director financiero: "Alguien que pueda ir al mercado a tomar capital. Las organizaciones argentinas se financian con bancos y, en muchos sentidos, conviene el mercado de capitales".

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