Bloqueo al avance naviero

La Organización Marítima Internacional negocia, en Londres, metas para reducir las emisiones de GEI. La oposición argentina.

Esta semana, tienen lugar en Londres (Inglaterra) las negociaciones de la Organización Marítima Internacional (OMI), con el objetivo de mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) del sector naviero, las cuales no están comprendidas en el Acuerdo de París sobre cambio climático. En dicho marco, la Argentina se incluye en un reducido grupo de países que se opone a tener disminuciones en términos absolutos de los gases que emiten los barcos, lo que pone en riesgo un acuerdo global sobre el tema.

En la actualidad, el total de emisiones de la industria naviera representa el equivalente a los gases que genera Alemania. Pero, si no se acuerda un límite en estas negociaciones, podrían convertirse en un 50% de las emisiones totales, poniendo en riesgo las metas de París. Esto es: contener el alza de la temperatura en 1,5°C, máximo 2°C.

Posiciones encontradas

La posición más avanzada la plantea Islas Marshall, país de Oceanía que corre el riesgo de desaparecer (por el aumento del nivel del mar) en un escenario de alza mayor a 2°C en el termómetro. Su planteo es la descarbonización total del sector para 2035.

Japón, que es una gran potencia naviera, tiene una posición intermedia, respaldada por Noruega: propone lograr reducciones del 50% de las emisiones para 2050 respecto de 2008.

¿Y la Argentina? Ella pareciera ubicarse en el lugar que menos compromisos le requiera hacer, junto con Brasil. Para el país, en vez de tratarse de una oportunidad para acceder a los mercados internacionales sin el peso de una huella de carbono marcada por la distancia, parece equiparar cualquier límite en las emisiones con una barrera para-arancelaria, razón por la que, argumenta, esto debería tratarse en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Como todas las negociaciones internacionales, los acuerdos se logran por consenso. Por tanto, la Argentina está en condiciones de entorpecer el alcance de un desenlace exitoso.

No obstante, la reducción de las emisiones marítimas es clave, dado que queda una ventana muy pequeña de tiempo para contener el alza de la temperatura en 1,5°C por el alto grado de acumulación de GEI en la atmósfera.

"No va a haber nada más devastador para el comercio global que el costo de tenerse que adaptar a un mundo que sea, en promedio, 2 o 3 o 4°C caliente", indicó David de Paul, delegado de Islas Marshall, una de las cinco naciones navieras más importantes del mundo (hay una gran cantidad de barcos que operan bajo su bandera). En cuanto al argumento de que avanzar en acuerdos climáticos puede minar el progreso económico, de Paul fue categórico: es "completamente falso".

Países exportadores como Corea del Sur ya están tomando la avanzada en reducir el impacto de su flota en la atmósfera. Los nuevos barcos son 30% más eficientes, a pesar de que tienen la capacidad de cargar 20.000 containers.

La Argentina, por su parte, no cuenta con una flota naviera internacional propia.

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