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MIÉRCOLES 20/03/2019

Un liderazgo que dejará su huella

El rol de la Argentina como presidente del G20, ¿estuvo a la altura del desafío? ¿Cuáles fueron sus aportes? ¿Su presidencia deja algún legado para Japón?

Un liderazgo que dejará su huella

Si finalmente se llega a un documento común será un éxito y el Gobierno lo mostrará como un laurel del que vanagloriarse. Pero si no hay documento o se empiezan a caer las presencias de algunos de los líderes, ¿debería ser considerado un fracaso de la presidencia argentina?. Este era el análisis que nadie se animaba a hacer en voz alta en la previa a la Cumbre del G20.

¿Por qué? En parte tiene que ver con la construcción que hizo la Argentina de su presidencia, el posicionamiento frente al mundo y -en el mejor de los casos- los buenos resultados; el segundo foco es sobre lo que le deja al país la experiencia de haber organizado este foro internacional.

Uno de los riesgos era que no haya documento final podría ser un dato menor (o no) si se considera que el proceso fue exitoso. El otro riesgo tenía que ver con la seguridad del evento.

Impronta local

Los problemas internacionales son mucho más profundos que los temas que propuso la Argentina. La Argentina propuso tres temas que fueron aceptados. El desafío hoy es que los temas y las circunstancias internacionales tienen más peso que lo que propone la Argentina. No va a haber demasiado margen, opinó el especialista en Relaciones Internacionales Agustín Romero. Existe una lectura sobre el momento histórico que le tocó a la Argentina a la hora de desempeñar la presidencia del G20. En la última cumbre de líderes, en Hamburgo 2018, por primera vez no hubo documento conjunto y unificado. El castillo se desmoronó por una simple expresión: Acuerdo de París.

Aquel acuerdo hace referencia al cambio climático y la emisión de gases de efecto invernadero al que adhirieron la mayoría de los países del G20, salvo los Estados Unidos. Al intentar forzar la inclusión de ese tema en el documento final, EE.UU. lo rechazó.

Una decisión estratégica de la presidencia argentina fue separar las áreas de trabajo. Por un lado, quedó lo vinculado a los temas energéticos. Por otro, los temas de medio ambiente. Eso facilitó las discusiones y los acuerdos.

Otra impronta que le dio la presidencia local fue redactar un documento corto, para facilitar los consensos. Además, antes de que asumiera la Argentina la presidencia, no estaba tan claro que el mundo entraría en una nueva era de conflictos comerciales y diplomáticos a partir de la disputa comercial entre China y EE.UU. Si bien la posibilidad estaba latente, no se sabía el impacto que tendría una eventual suba de las tasas de interés por parte de EE.UU.

La presidencia argentina fue crucial para destrabar esta cuestión. Lo explicó a El Cronista el Sherpa de la Argentina (el representante de Macri en el foro). Al no tener intereses directos asociados a una u otra postura, es más fácil mediar.

Un mérito de la presidencia local es que -al menos hasta la cumbre de líderes- en todas las áreas hubo documentos ministeriales. Las más logradas fueron justamente las de comercio (que no había consensos desde 2012) y la de cambio climático.

Especialistas consultados por este medio destacaron los trabajos de las cabezas de la presidencia a nivel técnico. Pedro Villagra Delgado y Laura Jaitman. Ambos hicieron un trabajo quirúrgico para limar todas las asperezas entre los países miembro.

Una crítica frecuente fue por las variables internas que afectaron a la economía nacional y que obligaron a cambiar tres veces a los deputies (representantes) del Banco Central. Hubo uno durante la presidencia de Federico Sturzenegger, uno durante la de Luis Caputo y uno con Sandleris.

El lugar en el mundo

Tomar la presidencia es un orden de la magnitud del cambio. Pasás de ser parte de ese proceso que es importante para un país medio como es la Argentina, estar sentado a la mesa donde se toman las decisiones importante, dijo el sherpa Villagra Delgado.

"Nuestro país puede aprovechar esta reunión del G20 para aprender más de las grandes cuestiones que preocupan al mundo, ver cuál es el grado de las capacidades estatales que tenemos para organizar estas reuniones (desde el punto de vista de la seguridad, de la logística, de la organización, etc.) y sacarnos la foto con la dirigencia mundial, opinó Alejandro Estévez, especialista en Políticas Públicas de la UBA y la Di Tella.

Además, de mostrar la capacidad de organización, teniendo el rol principal, nos permite tener reuniones bilaterales con los gobernantes de los países más importantes del mundo y llegar a acuerdos comerciales; y agendar otros encuentros y visitas de reciprocidad, agregó.

Otro legado importante para el país fue el trabajo que se pudo realizar a partir de la oportunidad del G20 los denominados grupos de afinidad. Son espacios que fueron encabezados por organizaciones de la sociedad civil, agrupaciones empresarias o sindicales.

Fue muy positiva para la interacción entre los distintos actores de la Argentina. Y ellos, a su vez, la exposición que tienen de contactarse con todos estos países les dio una experiencia que por su mismo tipo de tarea no tenían. Y eso es un activo para el país, dijo Villagra Delgado.

Además, todos los temas bilaterales que ocurren en los márgenes del G20 y han ocurrido a lo largo del año y especialmente en la cumbre. Va a haber muchos anuncios de inversiones que vamos a ver avances la semana que viene que hemos trabajado durante el año, dijo Jaitman, Deputy de finanzas de la Argentina en el G20.

¿Se comunicó bien de la importancia de este evento? Algunos especialistas creen que no. Hasta el momento el Gobierno hizo pocos esfuerzos por explicar las implicancias de este hecho en la vida de los argentinos. Si bien no es una cuestión sencilla traducir la presencia de los líderes mundiales en beneficios concretos la comunicación ha optado por hacer foco en la seguridad y la organización, observó el consultor Javier Correa, respecto de la previa. La relación con el mundo sea quizás la política más exitosa que pueda mostrar hoy el Gobierno y este hecho podría trabajar positivamente sobre su imagen, agregó.