U$D

DÓLAR
/
MERVAL

Soluciones fuera de red, clave para el desarrollo

En los últimos cinco años, los sistemas autónomos y de pequeñas redes han tenido un despliegue sin precedentes, con países de África y Asia llevando la delantera. Los usos que ofrecen, los sectores que pueden aprovecharlos y su avance en América del Sur.

Gara

ntizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos". Este es el postulado que pregona el séptimo Objetivo de Desarrollo Sostenible. Y uno de los medios que los países firmantes de esta Agenda 2030 de las Naciones Unidas podrían utilizar para llegar a él –de forma oportuna y ambientalmente sustentable– son soluciones de energía renovable fuera de red (off-grid renewable solutions, en inglés). Así lo establece la Agencia Internacional de las Energías Renovables (Irena, por sus siglas en inglés) en un documento de reciente publicación.

"En los últimos cinco años, el despliegue de sistemas autónomos y de pequeñas redes han sido testimonios de un progreso tremendo, a medida que los costos de la tecnología han caído en picada, la innovación en los modelos de despliegue y financiamiento ha aumentado, y un conjunto más diverso de partes interesadas –incluyendo emprendedores locales, el sector privado internacional e instituciones financieras– se han involucrado en el sector", detalla el estudio Off-grid Renewable Energy Solutions (Soluciones de Energía Renovable Fuera de Red, en español), en su introducción. "Además de proporcionar energía para iluminación y cocina, se están desplegando soluciones fuera de la red para apoyar la prestación de servicios públicos (por ejemplo, educación, agua y atención primaria de salud), el desarrollo de medios de vida potenciando los usos finales productivos (por ejemplo, la agricultura) y otras necesidades comerciales e industriales", añade.

>Los númerosSegún estimaciones de Irena, en 2016, cerca de 133 millones de personas tuvieron acceso a la iluminación y otros servicios de electricidad a través de la tecnología en cuestión. Esta cifra incluye un aproximado de 100 millones que utiliza luces solares (menores a los 11 vatios), 24 millones haciendo uso de sistemas solares domésticos (mayores a los 11 vatios) y al menos 9 millones con conexión a una mini red.

Como se observa, las soluciones de iluminación solar y los sistemas domésticos solares –utilizando las palabras del informe– "sirven a una parte dominante de la población atendida por las soluciones renovables sin conexión a la red". De todos modos, estas solo representan una pequeña fracción de la capacidad instalada total, específicamente, 4%.

Mirá también

Reinventarse después del desastre

Inaugurado en 1997, J-Village es un centro de entrenamiento ubicado a 20 kilómetros de la central Fukushima Daiichi y ofició de base de operaciones tras el accidente nuclear que allí ocurrió. Hoy, después de ser renovado, el predio busca recuperar posiciones en el ámbito deportivo.

En este sentido, es menester apuntar que la capacidad renovable fuera de red ha experimentado un crecimiento importante: pasó de contar con menos de 2 GW en 2008 a sumar más de 6,5 GW en 2017. La mayor parte de la capacidad desplegada –el 83% para ser exactos– está dedicada a usos industriales (es el caso de la cogeneración, por citar un ejemplo), comerciales (aquí se incluye la infraestructura de telecomunicaciones, por caso) y públicos (alumbrado público y bombeo de agua, entre otros). Este desarrollo, no obstante, varía según las regiones. El impulso más importante se vivió en los países de los continentes africano y asiático.

En el primer caso, la población atendida por soluciones fuera de red –según consta en el citado documento de Irena– escaló de un poco más de 2 millones de personas en 2011 a más de 53 millones en 2016. A su vez, la capacidad de energía renovable acumulada fuera de la red eléctrica incrementó de 231 NW en 2008 a casi 1.2 GW en el presente año. "El despliegue de tecnologías solares –se apunta en el documento– ha sido un factor clave para el crecimiento de la capacidad fuera de red, con más de 820 MW instalados, como luces solares, sistemas domésticos y mini-redes, así como también para servicios comerciales/públicos".

Pero es el segundo caso, Asia, el que ha dominado el despliegue de las renovables fuera de red a lo largo de las últimas décadas, según Irena. Allí, la capacidad total alcanzó casi 4.3 GW en 2017, frente a los 1.3 GW con los que contaba en 2008. "Este crecimiento ha sido, en gran parte, resultado del mayor uso de la bioenergía industrial, aunque la participación de la energía solar en la capacidad total ha sido significativa, pasando del 11% en 2008 a más del 30% en 2017", detalla el informe. Y añade: "En términos de la población atendida, las energías renovables sin conexión a la red proporcionaron servicios de electricidad a menos de 10 millones de personas en 2008, aumentando casi ocho veces a más de 76 millones en 2016. Las luces solares han llegado a alrededor de 50 millones de personas en la región, mientras que los sistemas solares domésticos brindan servicios de electricidad a más de 20 millones".

>América del SurPor fuera de Asia y África, al menos 3 millones de personas adicionales tienen acceso a algún tipo de servicio eléctrico con soluciones off-grid. De este modo, y siempre de acuerdo a los datos de Irena, "la capacidad instalada total ha aumentado de aproximadamente 400 MW en 2011 a más de 1.1 GW en 2017, y el subgrupo de América del Sur representa la mayor parte".

En lo que a la región refiere, el documento de la agencia internacional identifica que sus tasas de acceso a la electricidad se encuentran entre las más altas del mundo en desarrollo, y que las soluciones renovables fuera de red son consideradas clave para la entrega de electricidad de última milla, así como también para la industrial (minería, por ejemplo) y las aplicaciones comerciales. En este sentido, la capacidad off-grid aquí aumentó de 256 MW en 2008 a 456 MW en 2017. El despliegue de la energía solar ha sido particularmente elocuente en este marco: desde 2012, su capacidad se multiplicó por seis hasta sumar 88,5 MW durante el último año.

Ahora bien, más allá de su despliegue en los diversos continentes, la capacidad renovable fuera de red se ha implementado en una amplia gama de sectores. Entre ellos, es el industrial el que domina, seguido por el uso mixto y los servicios comerciales/públicos. De todos modos, de los 6.6 GW de capacidad off-grid que había en 2017, alrededor de 1.5 GW atiende a sectores que son desconocidos, dada la falta de datos desglosados por uso final.

En cuanto a la solar fotovoltaica, el informe subraya que, debido a su naturaleza modular y distribuida, esta fuente de energía puede adaptarse a una amplia gama de aplicaciones fuera de red. Son varios los programas e iniciativas que se han lanzado para acelerar su aplicación. En este aspecto, es de destacar que su uso para la atención de la salud se ha quintuplicado desde 2010, llegando a más de 10 MW durante este año. La importancia de este dato no es menor, dado que, en la actualidad, se estima que 1.000 millones de personas en todo el mundo reciben servicios de salud sin un suministro confiable de electricidad (255 millones de ellos, en el África subsahariana). Y esta falta de acceso al suministro eléctrico -o acceso poco confiable a él-, enfatiza el informe, "contribuye al inmenso desafío sanitario que enfrentan los países en desarrollo".

"El acceso no confiable a la electricidad provoca el deterioro de la vacuna, interrupciones en el uso de dispositivos médicos y de diagnóstico esenciales, y la falta de la iluminación y comunicaciones más básicas para el parto materno y los procedimientos de emergencia. A medida que cambian los patrones de enfermedad, se necesita aún más energía para ampliar los servicios de prevención y tratamiento de enfermedades no transmisibles", es lo que dice la Organización Mundial de la Salud (OMS) al respecto.

>CambiosEn medio de los cambios que están teniendo sede en el Ministerio de Energía y Minería tras la salida de Juan José Araguren a mediados de junio y su reemplazo por Javier Iguacel, la cartera podría perder a otra figura clave: Sebastián Kind, al frente de la subsecretaría de Energías Renovables.

Según trascendió, el funcionario presentó su candidatura a la Dirección General de la Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena, por sus siglas en inglés), la organización intergubernamental para la promoción de las fuentes renovables que fue creado por Alemana, España y Dinamarca en 2009, y que tiene sede Abu Dhabi, capital de Emiratos Árabes Unidos.

De resultar electo, Kind abandonaría el Ministerio de Energía a comienzos del próximo año. Su candidatura se respalda en el Plan RenovAr (si bien la Ronda 3 fue postergada para el año próximo), a partir del cual la Argentina trabaja para aumentar la participación de las energías renovables en su matriz eléctrica. Estas fueron presentadas como un caso de éxito en los diversos foros energéticos en los que el país participa –como las reuniones de trabajo de Transiciones Energéticas del G20 que lidera el presidente Mauricio Macri este año–, dando mayor sustento a las ambiciones de Kind. Además, recientemente el funcionario fue elegido por el Foro Económico Mundial como uno de los 100 Líderes Sub-40 a nivel global (fue uno de los dos argentinos en recibir esta distinción, junto con Alejandro Malgor, cofundador de Xinca).