Por qué el principal activo de un club son sus socios

Fernando Palacios, Gerente de San Andrés Golf Club, comparte con El Cronista Open Golf una carta abierta a sus socios, donde los sitúa como la razón de existir del Club.

Parafraseando al mercado, el mayor capital de un club es la pertenencia, tanto de los socios como la de los empleados. Y hablando de los socios que aseguran la supervivencia de los clubes, si bien siempre debemos cuidarlos y atenderlos, mucho más hoy cuando está en juego la razón de ser socios y su vida. Hoy más que nunca los clubes tenemos que tener muy claro que debemos conservar ambos. 

Los socios deben ser cuidados y atendidos con todas las herramientas que tengamos disponibles y hay que ser muy cuidadoso: estamos jugando con algo muy delicado que es la pertenencia. Personalmente lo comparo con un resorte de acero que une dos extremos: en uno el socio en otro el club.

 

Asemejarlo a un resorte es porque se puede estirar sin romper, pero mucho ojo porque hasta los resortes se fatigan y no unen con la misma fuerza. Fatigados seguirán siendo socios, pero será por conveniencia o por costumbre. Y así el sentido de pertenencia se fatigó y perdió fuerza.

Hoy hay que ser realistas: les debemos el club a los socios, aguantaron su membresía por algo tan intangible como su sentido de pertenencia sin una contrapartida palpable, con la sola esperanza de volver al club. Todos en la medida de sus posibilidades y con muchísimo esfuerzo en algunos casos. Y todo por su sentido de pertenencia.

¿Cómo los vamos a cuidar? Con los protocolos aprobados.

Cuidando celosamente que sólo concurran los miembros de nuestra comunidad, de nuestra institución. ¿Por qué? Porque se lo debemos, porque un club es eso y en este tiempo pudimos cuidarlo gracias a ellos, por y para ellos. Qué más razón que esa. 

Los primeros meses seguramente tendremos servicios restringidos, el contacto con los empleados será casi nulo y muy distante. Eso no quiere decir frío, por el contrario reconoceremos la alegría de vernos en los gestos. Aunque no veamos las sonrisas por los tapabocas. 

Nos limitaremos sólo a lo deportivo, muy probablemente sin competencias hasta que podamos “rehabilitarnos física y mentalmente . Tendremos, con mucha pena, que dejar lo social para otro momento. Los socios tendrán que venir con tee time ya acordado, porque eso hace a la trazabilidad y a una cuestión de orden. Debemos ser ordenados, sin aglomeraciones ni en la entrada, ni el tee del uno, ni en ningún lado.

Los socios deberán llegar con el tiempo justo para entrar en calor, quizás tirar diez o veinte bolas, jugar unos putts en el putting green y a la cancha a vivir el golf. A aprovechar el sol, el frío y a disfrutar hasta de la lluvia. Debemos volver a sentir estar vivos. No olvidemos que hibernamos meses y el solo hecho de despertar para estar al aire libre ya es maravilloso y mucho más saludable y sanador que lo vivido hasta ahora.

Fernando Palacios, Gerente de San Andrés Golf Club

Lo haremos responsablemente, sin dudas. Respetaremos la distancia necesaria, por supuesto. Sin dudas será mayor a los dos metros, y ni hablemos cuando algún gancho a los árboles o un filazo, nos aleje cien metros del fairway.

Jugaremos cuidando a nuestros compañeros, sin lugar a dudas es nuestro compromiso. Nuestros socios tienen una responsabilidad social muy clara y la tienen porque son parte de una comunidad integrada y esta no se olvida ni desconoce. Personalmente estoy seguro que la ejercerán responsablemente, para consigo mismo y para con el resto de los socios y empleados.

Sin duda al finalizar la vuelta, con suerte de 18 hoyos habrá más de un dolor, más de una bola perdida, más de un filazo, más un green de tres putts, más de una tarjeta con un score horrible. Pero sin la menor duda, serán anécdotas. Las que conservaremos para cuando podamos compartir esas eternas sobremesas después del juego y vivir el club. Por ahora terminamos y a casa.

Falta poco y estamos listos para el primer “Adelante y suerte .

 

Tags relacionados

Más de OpenGolf

Compartí tus comentarios