Estalla el debate por el uso de pirotécnica

Los fuegos artificiales en las fiestas de fin de año causa unas 1.000 víctimas cada año. Por eso, más municipios buscan controlar su venta y hasta prohibirla.

Los espectáculos de fuegos artificiales y su uso doméstico es un hábito arraigado en el país desde hace décadas. Sin embargo, los múltiples heridos, sumado al sufrimiento que causa en animales y personas con trastornos sensoriales, está llevando a una creciente toma de conciencia en municipios, a instancias de organismos de la sociedad civil. Este año, el Senado bonaerense aprobó una ley que prohíbe directamente el uso de pirotecnia y cohetería con efectos sonoro. Aún no fue aprobada por Diputados, aunque la noticia causó revuelo entre los fabricantes y el tema se debate en, al menos, decenas de concejos locales.

El primer objetivo es evitar accidentes. Según la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), más de 1.000 personas son asistidas por año por el uso indebido de pirotecnia. La mitad son niños; y, de ese porcentaje, poco menos que la mitad no habían manipulados los artefactos, sino que habían sido meros espectadores. Los registros de Hospital de Niños "Sor María Ludovica", de La Plata, muestran que las manos y dedos sufren entre 20% y 40% de las lesiones; los ojos, entre el 15% y el 30%; y que la cabeza también es una zona frecuente de heridas, siempre en el caso de los niños.

Ante esto, en todo el país surgieron iniciativas para contrarrestar las cifras. Misiones fue una de las provincias pioneras, con el programa Pirotecnia Cero. Su aplicación en las comunas es gradual y, hoy, en gran parte de los departamentos se regula su uso y solo se permiten artefactos lumínicos. El caso de Montecarlo es el más drástico: prohibió de plano el uso y venta de estos productos. También en la bonaerense Pinamar, el Concejo Deliberante aprobó la prohibición total de la pirotécnica, aunque aún la aplicación es incompleta.

Otro caso emblemático es el de Berazategui, que prohíbe el uso de pirotecnia en todo el distrito desde hace años. Juan Manuel Parra, secretario de Trabajo, Habilitaciones e Inspecciones del partido, explica: "La Ordenanza Municipal N° 4.208 prohíbe en el partido de Berazategui la tenencia, comercialización, depósito y venta minorista al público de todo elemento de pirotécnica y cohetería, sea este de venta libre o no o fabricación autorizada". Además de menos heridos, el municipio busca posicionarse como 'Ciudad Mascotera' y, con esta ordenanza, proteger a perros y gatos del sufrimiento causado por el ruido. Parra asegura que "los vecinos apoyan la medida" y "los comerciantes no se quejan". Más bien, son quienes alertan al Centro de Atención al Vecino (CAV) por irregularidades.

La ley bonaerenseEn la provincia, el senador peronista Norberto García fue el autor de la iniciativa aprobada el mes pasado. Los considerandos de la prohibición se apoyan en los efectos contaminantes al medioambiente, los riesgos a la propiedad, a la salud y a la vida humana, y el impacto en las mascotas, los animales domésticos y silvestres que implican los petardos y cohetes. De aprobarse, quedará penada la "tenencia, fabricación, comercialización, depósito, circulación y venta al público, mayorista o minorista, así como la manipulación y uso particular de todo elemento de pirotecnia y cohetería de tipo explosiva con efecto audible o sonoro cualquiera fuera su característica y naturaleza".

Cohetes, petardos, rompeportones, bombas de estruendo, fuegos de artificios sonoros y cualquier otro elemento similar de carácter pirotécnico que produzca combustión o explosión exclusivamente para producir sonido o explosión son alcanzados. En cambio, si se permitirían, los artificios pirotécnicos lumínicos exclusivos, como cañas voladoras, estrellas y juegos de luces sin sonido.

De inmediato, los productores de pirotécnica salieron a criticar la medida. Alejandro Paolini, referente de Cienfuegos, asegura que, de aprobarse, la ley bonaerense "iría en contra o anularía una ley nacional", por lo que podría ser inconstitucional. La norma nacional y su reglamentación (Ley 20.420) establece la libre venta de productos pirotécnicos, que técnicamente se denominan A-11 y B-3.

En la empresa apuntan a la prevención y a acuerdos con municipios. Su propuesta es eliminar 14 productos que resultan especialmente de alto impacto auditivo. "Concientizar es permitir que la gente elija. Cuando se prohíbe la pirotecnia legal lo único que crece es la ilegal o clandestina. La primera es la que se produce con pólvora blanca que genera heridos, y la otra es la que manipula mal los productos legales", dice Paolini, al destacar que todos los años la firma hace campañas de prevención y difusión del buen uso de los productos.

Operativos de prevenciónEn tanto, en Santa Fe apuntan a una disminución gradual del uso de pirotecnia. Ramiro Dall'Aglio, secretario de Control de esta ciudad, dice que desde hace seis años la Comuna aumentó el control sobre los vendedores, para garantizar que sean productos legales. En junio, una ley local prohibió determinados productos. La reglamentación supone que la prohibición sea paulatina, en especial porque muchos comerciantes y familias ya habían comprado la pirotécnica cuando la ley comenzó a regir. "Va a ser un proceso de cambio de conducta, en donde se va a ir reduciendo la pirotecnia contaminante desde lo sonoro y el impacto auditivo, hasta eliminarla", destaca.

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