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"El G20 puede hacer mucho por el cambio climático"

Para el Sherpa del High Level Panel on Water de Naciones Unidas, el trabajo conjunto de los países del Grupo de los 20 y su red es vital para combatir los desafíos futuros que presenta el panorama global. La importancia de aprender del ayer, pero tener la cabeza en mañana y conectar con el hoy.

No podemos mirar al futuro con la mentalidad de 1950". La frase es contundente y más cuando se considera el contexto en que fue expresada: las reuniones de trabajo de Sustentabilidad Climática del Grupo de los 20 (G20), que este año se desarrolla en la Argentina. Y su autor, el holandés Henk Ovink, la pronuncia enfatizando lo clave de la premisa.

"Si miras para adelante, también es aterrador en algún punto. Antes, decíamos que era imposible. Pero, en el momento en que cedes a esa emoción, estás perdido", ahonda, en diálogo con El Cronista quien se desempeña como Special Envoy for International Water Affairs por los Países Bajos, Sherpa del High Level Panel on Water de Naciones Unidas y Principal Rebuild by Design del task force de Reconstrucción del Huracán Sandy del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de los Estados Unidos.

"Hay una gran oportunidad en esa complejidad. No es mirar al pasado para encontrar soluciones para mañana. Es mirar hacia el futuro, hacia las interdependencias, hacia los riesgos y las oportunidades incrementales. Es allí donde encontraremos las soluciones que sean realmente resilientes y sustentables", continúa.

Y completa: "Si la tormenta o la política del año pasado es la referencia para el cambio, se construye sobre algo que está fallando. Pero, si el futuro es la referencia para lo que se quiere desarrollar en políticas y regulación, en el modo en que se financia y se gobierna, entonces, se puede llegar a soluciones. Eso no significa abdicar del pasado u olvidarlo. Por el contrario, se debe aprender del pasado. Muchas cosas buenas sucedieron en el pasado. Un año atrás es también 1.000 años atrás. Entonces, hay que aprender del pasado, pero con la cabeza, los pies, la mente y el corazón en el futuro, y hacer la conexión hacia el hoy. No empujar el pasado hacia adelante, sino usar el futuro como tracción".

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- ¿Qué puede hacer el G20 por el cambio climático?

Mucho. Los países del G20 y la red que el G20 trae porque no son solo los países, sino también las ONGs, la academia y los países invitados, como es el caso de Países Bajos solo podemos mitigar y adaptarnos al cambio climático si trabajamos juntos. Esto significa a través de todos los silos, es decir, todos los niveles de gobierno nacional, regional y local y dentro de ellos, con la colaboración del sector privado, las ONGs y las comunidades. Creo que lo que el G20 puede traer es entendimiento respecto del cambio climático. Al volverse los riesgos y los eventos más y más extremos, la única manera en que podemos mitigarlo y adaptarnos a él es si trabajamos juntos en entender mejor estos desafíos, no solo en el alto nivel y en lo académico, pero también en la comunidad: cuáles son los riesgos y cuáles, los caminos hacia adelante; qué puede hacer uno como individuo y qué puede hacer dentro de su comunidad; qué podemos hacer como ciudad o región o país o mundo. Y, gracias a este entendimiento, encontrar formas de valorar las medidas, de entender que estos no son silos, que con un enfoque integral en el que comienzan a agruparse los riesgos ambientales, económicos y sociales las recompensas se vuelve más fuertes. Para eso, por supuesto, necesitamos paciencia. Las inversiones sustentables necesitan tiempo para el retorno. Hay una necesidad de eso, así como de colaboración, inclusión, transparencia, comprensión a largo plazo para lograr un retorno. Creo que lo último también podría ser una manera en que el G20 podría funcionar, como un colectivo de líderes conscientes alrededor del mundo con un mix de expertise a través de estos países, para que el G20 combine la creación de políticas con la finanzas, la parte ambiental con la económica, los aspectos sociales de la sociedad con lo más culturales y ecológicos, y el cambio climático como una dimensión crítica transversal a todos y a todo. Un grupo de todos poniendo al cambio climático como una agenda unificadora, eso puede ser de mucha ayuda.

- ¿Estamos perdiendo la batalla, como dijo el presidente francés Emmanuel Macron en el One Planet Summit de diciembre?

No, no estamos perdiendo la batalla. Sus palabras, de hecho, no fueron negativas, sino para crear conciencia. Si nos damos por vencidos, estamos perdidos. No concebimos el Acuerdo de París porque pensamos que estamos perdiendo la batalla, sino porque realmente pensamos que podemos mitigar y adaptarnos al desafío en el futuro. Pero no es fácil. Los Objetivos de Desarrollo Sustentable 2030 están dando vuelta la esquina. De nuevo, esto no es fácil. Trabajando integralmente, de forma inclusiva, del largo plazo al corto plazo, de manera transparente, no es para nada fácil.

No deberíamos simplificar el desafío. Si lo hacemos, llegamos a soluciones que están empezando a fallar. Pero, si se entiende en toda su complejidad y se abraza esa complejidad como una oportunidad, trabajando colectivamente de forma integral, podemos comenzar a construir sobre esa capacidad. En el momento en que simplificamos, perdemos.

- ¿Cree que los negociadores (dentro del G20) entienden la urgencia del tema?

Creo que todos los países entienden la urgencia del tema. ¿Cuántos firmaron el Acuerdo de París? Todos. Ahora, si entienden la urgencia y si pueden obtener el control de esa urgencia son cuestiones totalmente diferentes. Que haya un entendimiento e, incluso, una conciencia política y social, no significa que el camino hacia adelante sea fácil. Para cada país alrededor del mundo, estos caminos son duros. En algunos lugares es más fácil, porque el riesgo y la cultura son diferentes. En Países Bajos, por ejemplo, vivimos con agua por miles de años. Y nos volvimos un país muy resiliente de forma incremental. Pero no puedes llevar miles de años de la historia holandesa a 10 años del futuro de otros países, es imposible. La paciencia también es importante. Y si lo es y no tenemos tiempo que perder, entonces, hay un gran desafío. Por ello, tenemos que volvernos muy inteligentes y rápidos, la urgencia es importante.

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