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Daniel Redondo: "Este año, va a sobrar gas en el verano"

El secretario de Planeamiento Energético de la Nación hace su análisis sobre las reuniones del G20 referentes al sector y los escenarios que el Gobierno plantea de cara al futuro.

Daniel Redondo:

El 85% del PBI mundial, dos tercios de la población planetaria y alrededor de 80% tanto del consumo energético como de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Todo eso representa el G20, que este año tiene sede en la Argentina. En anticipación a las reuniones que este marco propiciará en materia energética (el 13 y 14 de junio será la segunda reunión del grupo de trabajo Transiciones Energéticas y el 15, la reunión de ministros del área, ambas en Bariloche), El Cronista conversó con Daniel Redondo, secretario de Planeamiento Energético de la Nación y chair del grupo.

- Al hablar de transiciones (energéticas), se habla de un fin. ¿Cuál es ese fin buscado en el grupo de trabajo de G20?

El trabajo que se está haciendo es identificar políticas de gobierno que G20 puede impulsar y nos lleve hacia transiciones energéticas más limpias (en términos de emisiones), más transparentes y con sistemas más flexibles.

- Tras la primera reunión del grupo (en febrero), se comentó que se había hablado de clean fossil fuels (combustibles fósiles limpios). ¿En qué términos?

En realidad, no son clean fossil fuels. Dentro de G20, hay una discusión relativa a inefficient fossil fuel subsidies (subsidios ineficientes a los combustibles fósiles). Y ese es un tema sobre el que no hay acuerdo. Hay un grupo de países que promueve su eliminación como una manera de posibilitar la entrada de las renovables. Hay una teoría que dice que, en la medida que los gobiernos subsidien a los combustibles fósiles, desincentivan la entrada de las renovables.

- ¿La Argentina?

La Argentina, sí, también impulsa la eliminación de subsidios. Pero, nosotros venimos de una historia en donde los combustibles y la energía estaban altísimamente subsidiados. Y, obviamente, con ese nivel de subsidio, era imposible hacer inversiones en renovables.

En G20, esto se encara desde el punto de vista de que el mayor consumo de fósiles provoca mayores emisiones y agrava el cambio climático. En algún momento, algunas ONGs plantearon, en Europa, la necesidad de establecer un año límite.

- Es una conversación que también se está dando en G7.

Sí, también. Se quiere poner para su eliminación, pero nunca se ha llegado a un acuerdo sobre cuál es la fecha. Lo que se viene haciendo en G20 es países que quieren voluntariamente hacer una definición o medir dónde están en temas de subsidios a los combustibles fósiles acuerdan realizar una revisión entre países amigos. El año pasado, Alemania acordó e hizo una auditoría con México.

- ¿Se hace de forma cruzada?

Sí. Eso permite que esos países tomen conciencia, si tienen subsidios, y es la base para establecer, después, una política que los vaya eliminando. La OCDE impulsa que los países que están dentro de la organización los vayan eliminando. En la Argentina, creemos en esa política, en que progresivamente se deben eliminar los subsidios ineficientes.

Naciones Unidas y la OCDE definen subsidios como eficientes o ineficientes muy en línea con lo que nosotros llamamos "tarifa social". Creemos que el consumidor tiene que pagar el costo de la energía real, pero hay una parte de la sociedad que no puede pagar el 100%. Esa parte tiene derecho a acceder a la energía y el Gobierno tiene la obligación de subsidiarla. Eso no se considera un subsidio ineficiente.

- Fuera de los subsidios, ¿hay algún otro tema que pueda dificultar un consenso en junio?

La primera reunión creó un muy buen clima de diálogo. En la Argentina, tenemos una posición de escuchar y un objetivo de llegar a consenso, así que no intentamos imponer realidades al resto del mundo. Creemos que hay posibilidades de acomodar los intereses de todos, al menos mínimos, y creemos que hay acuerdo.

Todos están de acuerdo en que, a futuro, las renovables van a tener una mayor proporción en la matriz energética del mundo y de cada país, y que la mejor manera de mitigar el cambio climático es la eficiencia energética. Lo que hay, a veces, son desacuerdos coyunturales. Por ejemplo, hay países del G20 que no están de acuerdo con algunas de las premisas del Acuerdo de París o que cuestionan partes del Plan de Hamburgo. Pero, eso no quiere decir que no tengan un plan para reducir emisiones o aumentar renovables. Entonces, dentro del G20 necesitamos encontrar los mecanismos con los cuales todos estamos de acuerdo. Y eso es una tarea difícil.

- En algún momento se dijo que la Argentina iba a hacer un peer review con Canadá en cuestiones de subsidios fósiles. ¿Sigue en pie? ¿Cuándo comenzaría?

No está 100% definido todavía. Estamos hablando con Canadá y tenemos la esperanza de tener anuncios concretos en la reunión de ministros del 15 de junio, en Bariloche. Hay negociaciones en marcha, algunos acuerdos preliminares y también algunas cosas que todavía hay que conversar. Por ejemplo, no están definidos los términos de referencia, o sea, qué tipo de cosas vamos a auditar.

- Como chair de Transiciones Energéticas, ¿qué mensaje, considerás, puede quedar plasmado en el communique del grupo de trabajo a la Presidencia?

Una de las ideas o conceptos que puede quedar plasmado para el futuro es esta idea de transiciones energéticas hacia un futuro más limpio, más transparente y más flexible. Una idea más de pluralidad de alternativas. La otra cosa que, para nosotros, es importante son los temas de acceso a energía.

- Desde el Ministerio, ¿consideran al gas natural como una energía de transición?

Sí. Hace 15 años, hubiéramos hablado de que era un combustible para el resto de los tiempos humanos. Hoy en día, aparecieron otras fuentes más renovables, que son más limpias, y, por lo tanto, en algún momento va a haber una transición de los combustibles fósiles hacia otro tipo de energía. La realidad es que, hoy, el 87% de la matriz primaria de la Argentina es fósil, así que tenemos un largo camino de reducción. No obstante, a nosotros nos interesa desarrollar Vaca Muerta, claramente tenemos un foco ahí y pensamos que es bueno para el país. También, esperamos volver a exportar gas.

- Unos meses atrás, el Ministerio de Energía publicó Escenarios Energéticos 2030 (ver gráficos). ¿Este es efectivamente el rumbo que plantea el Gobierno o simplemente un ejercicio a ser actualizado?

Esta Secretaría fue creada para producir planes de largo plazo, eso no estuvo antes. La Secretaría fue creada no solo para desarrollar planes a largo plazo, sino para lograr que se discutan y que haya consenso sobre ellos.

- Y cómo llegar ahí.

Sí. Los escenarios lo que dan es a dónde quiero llegar, permiten la discusión de cómo hacerlo. En 2016, hicimos un primer ciclo de planeamiento y publicamos, en noviembre de ese año, lo que llamamos Escenarios 2025. El año pasado, hicimos escenarios al 2030, con mucho mejor calidad en los métodos, en las simulaciones y en los programas. Eso es lo que discutimos, con la gente y con distintos grupos. A cada lugar que vamos, lo llevamos. Y se lo presentamos a los inversores que vienen.

Estos escenarios son la base de las políticas energéticas que tenemos. Actualmente, tenemos un proceso en marcha que está desarrollando una Visión 2050, que ya implica mirar dentro de 30 años. La estamos discutiendo con distintos grupos de opinión, incluyendo universidades, centros de opinión y demás, con la idea de que refleje lo que la sociedad argentina quiere. Ahora, escenarios es nada más que el fruto de un ciclo de planeamiento y debería continuar.

- En el escenario 2030, ¿la proyección de una matriz eléctrica con 25% hidrocarburos, es porque se piensa la explotación de Vaca Muerta para exportación?

Sí, claramente. Nosotros creemos que en 2021 la Argentina va a exportar más energía de la que va a importar. Creemos que va a continuar importando, particularmente gas durante el invierno, porque, al menos que se corrija, la curva de consumo de gas natural es altísima en esos meses: hay un pico de consumo enorme y uno no puede producir para abastecer ese pico, no sería eficiente.

Sin embargo, creemos que este año ya va a sobrar gas en el verano y se va a empezar a exportar. Y tendremos que continuar importando, menos, pero importando todavía en invierno. Ahora bien, creemos que la balanza económica del sector energía va a ser positiva en 2021. Y venimos de una balanza terriblemente negativa: u$s 5.000 millones negativos. Creemos que se va a equilibrar con Vaca Muerta y otros desarrollos de energía.

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