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Cómo comprar en el inicio de clases

El especialista detalla algunos tips a la hora de emprender las compras escolares. Resalta las segundas marcas y los canales mayoristas donde puede haber un ahorro de hasta el 50%. Y alerta: "Cuanto más cercana a la fecha de arranque del ciclo escolar hagamos las compras, vamos a pagar precios más caros".

Hace unos años, todos los veranos al llegar la previa del comienzo del ciclo escolar las familias argentinas recurrían al mismo local para actualizar los pedidos de los maestros referidos a útiles escolares y libros en la librería, el uniforme en el local de indumentaria y las mochilas en la marroquinería. Actualmente, el comportamiento cambió: ya no hay un solo canal de compra sino la búsqueda del mejor canal para realizar las compras.

La guía de consejos para administrar el gasto en esta época del año es amplia. Hay que tener en cuenta que cuanto más cercana a la fecha de inicio de clases hagamos las compras, vamos a pagar precios más caros. Es por eso que adelantarlas implica reducir los márgenes y aumentos que derivan a precios los locales comerciales sobre cada uno de los productos. Otro de los puntos a tener en cuenta son las segundas marcas que pueden costar un 50 % menos que las de primera.

Ir a comprar con los chicos incita a la compra impulsiva. Es decir, aquello que no tenías previsto comprar y que no es necesario para la escuela pero sí es accesorio y simbólico social para los niños. Por ejemplo: comprar más lapiceras de las necesarias porque contienen la saga completa de los personajes de moda. O la cartuchera de su equipo de fútbol puede hasta cuadriplicar su precio. Deben priorizarse o considerarse las necesidades reales y no las del consumo: comprar por comprar. Hay que otorgar un significado a estos objetos. Esto no significa no hacerlos partes de las decisiones de compras. Si los chicos ayudan a forrar sus útiles sentirán una relación más cercana con ellos y estarán menos inclinados a maltratarlos durante el año.

Realizar compras colectivas entre un grupo de padres no solo es eficiente desde el punto de vista económico sino también social ya que acuerdan que ese grupo tendrá los mismos útiles sin marcar diferencias entre ellos y generando una identidad inclusiva.

Ante la imposibilidad de comprar por mayor en grupo, se puede optar por esta opción individualmente, apuntando a que los útiles duren para varios ciclos. En este caso se recomienda comprar las cosas básicas que sin duda los chicos tendrán que usar (como lápices, lapiceras, cuadernos, gomas, etcétera).

Utilidad simbólica social

A pesar de todas estas recomendaciones, los cambios sociales y culturales cruzan a la generación familiar con padres en búsquedas del ahorro e hijos en la búsqueda simbólica de la compra de los útiles escolares. El aspiracional por parte del consumidor argentino fue mutando a lo largo de los últimos años. Ha pasado de una búsqueda simbólica de incorporar primeras marcas buscando "prestigio" a la búsqueda de la "racionalidad" persiguiendo la "eficiencia" en el gasto de comprar segundas y terceras marcas a buen precio con productos que tienen buena calidad. El cambio no es menor. Lo que antes daba "vergüenza" ahora es "eficiente" y el "valor de marca" es sustituido por el "valor de mejorar el precio".

Sin embargo los chicos no funcionan con el mismo "chip" del bolsillo de sus padres y se conectan a una red social que implica no solo valores funcionales de uso de los útiles sino también simbólicos. Tener para un chico la cartuchera de "Star Wars" ante su reciente lanzamiento cinematográfico implica socializar signos y símbolos compartidos en su "aula" de representación social de prestigio ante el resto. Los padres piensan en la "eficiencia" del gasto y los chicos en la "utilidad simbólico social" del uso de los útiles del colegio.

En esta tensión de intereses el mayorista puede ser una solución preliminar por que los padres pueden darle algo de lo "simbólico" de marca que desean los chicos pero estos deberán resignar calidad por volumen por que la eficiencia del gasto se obtiene realizando una compra donde lo adquirido se distribuye entre diferentes familias. Por otra parte, en un momento donde los chicos constituyen identidad a través de youtubers e instagramers en el mundo de los "social media" es importante que la autoridad de los padres les haga distinguir la edición de un video con valores generales hacia la búsqueda de los individuales acorde a las posibilidades de cada bolsillo donde lo "necesario" se antepone a lo "deseable". Porque así es la vida donde las frustraciones no te las pasan por videos y también es importante atravesarlas pero en la realidad.