

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparecerá este miércoles en el Congreso de los Diputados para explicar los recientes accidentes ferroviarios registrados en Adamuz y Gelida. La sesión se celebrará sin la presión inmediata de una huelga general en el sector, desconvocada este lunes tras un acuerdo entre el Gobierno y los sindicatos mayoritarios.
La comparecencia se produce a petición propia del Ejecutivo y también del Grupo Popular, en un contexto marcado por la preocupación social ante la seguridad ferroviaria y el deterioro del servicio, especialmente en las redes de cercanías y alta velocidad.
¿Qué ocurrió en los accidentes de Adamuz y Gelida?
El siniestro más grave tuvo lugar el 18 de enero en Adamuz, cuando un tren de alta velocidad de la operadora Iryo descarriló y colisionó con un convoy Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario.
El choque dejó 46 personas fallecidas y 126 heridas, en uno de los accidentes ferroviarios más trágicos de los últimos años.

Dos días después, un desprendimiento de un talud impactó sobre un tren de Rodalies en Gelida, en la línea R4, causando la muerte de un maquinista y heridas a otras 37 personas. Ambos episodios reavivaron el debate sobre el estado de las infraestructuras y los protocolos de mantenimiento.
Las investigaciones oficiales descartan, por el momento, errores humanos o fallos de los trenes. Los técnicos centran el análisis en la soldadura entre raíles, especialmente en la unión de aceros antiguos con materiales más recientes, una práctica que ahora se examina para determinar si influyó en el descarrilamiento de Adamuz.
¿Cómo impactó la huelga y qué acordó el Gobierno con los sindicatos?
La comparecencia de Sánchez llega tras la desconvocatoria de la huelga en el sistema ferroviario, acordada entre el Ministerio de Transportes y los sindicatos mayoritarios del sector. Las protestas se habían convocado en reclamo de mayores garantías de seguridad tras los accidentes.
El pacto incluye un nuevo marco de financiación para Adif y Adif Alta Velocidad entre 2026 y 2030, la creación de miles de nuevas plazas en Adif y Renfe, y una inversión millonaria destinada al mantenimiento de la red ferroviaria. El objetivo, según el Ejecutivo, consiste en reforzar la seguridad y mejorar la fiabilidad del servicio.
No obstante, organizaciones sindicales minoritarias mantienen los paros hasta este miércoles, al considerar insuficientes los compromisos asumidos. En paralelo, persisten las críticas por el funcionamiento de Rodalies en Cataluña, donde se suceden las incidencias y las protestas ciudadanas.
¿Qué clima político rodea la comparecencia?
El Gobierno subrayó la colaboración institucional tras el accidente de Adamuz, destacando la coordinación con la Junta de Andalucía. Sin embargo, el clima político se tensó con el paso de los días, cuando el Partido Popular endureció su discurso y reclamó responsabilidades políticas.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, anunció la creación de una comisión de investigación en el Senado para analizar el estado del mantenimiento y la seguridad del ferrocarril español. En este escenario, la intervención de Sánchez en el Congreso se perfila como un momento clave para explicar decisiones, responder críticas y fijar el rumbo de la política ferroviaria en los próximos años.