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La red ferroviaria española vuelve a situarse en el centro del debate público tras una sucesión de accidentes y un clima de creciente malestar laboral. En este contexto, los sindicatos del sector advierten que la combinación de problemas de seguridad, falta de mantenimiento y un modelo de gestión cuestionado ha tensado al máximo la situación en empresas clave del transporte público.
El conflicto se produce en un momento especialmente sensible para la movilidad en España, con miles de viajeros que dependen a diario de los servicios de alta velocidad, media y larga distancia. Las alertas lanzadas por los representantes de los trabajadores apuntan a deficiencias estructurales que, según denuncian, se arrastran desde hace décadas.
Con datos y declaraciones difundidas por la agencia EFE, el sector ferroviario afronta ahora una nueva fase de protestas que incluye huelgas y movilizaciones coordinadas en Renfe, Adif, Logirail y los servicios a bordo, con impacto directo en la circulación de trenes durante varios días de febrero.

Huelga ferroviaria en España: paros en Renfe, Adif y Logirail
El Sindicato Ferroviario ha convocado huelgas de 24 horas en Adif, Renfe y Logirail los días 9, 10 y 11 de febrero. Según informó EFE, la organización denuncia la “grave” situación que atraviesa el ferrocarril y advierte que los paros coincidirán con los convocados por el sindicato de maquinistas Semaf.
En un comunicado, el sindicato vincula la convocatoria con los “trágicos accidentes vividos la semana pasada, que se han saldado con 46 fallecidos”, y con la “caótica” situación generada en la red ferroviaria. Para los representantes de los trabajadores, estos hechos “dejan en evidencia que algo está sucediendo en el ferrocarril”.
Además de las huelgas, el Sindicato Ferroviario anunció una concentración el próximo 3 de febrero frente al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, con el objetivo de exigir respuestas inmediatas que garanticen la seguridad del sistema ferroviario.
Las críticas al modelo ferroviario y la falta de mantenimiento
Uno de los ejes centrales del conflicto es el cuestionamiento al modelo de desarrollo ferroviario de las últimas décadas. El sindicato denuncia que durante los últimos 30 años se priorizó la construcción de líneas de alta velocidad en detrimento del mantenimiento de la infraestructura existente.
Según el comunicado citado por EFE, esta estrategia dejó en segundo plano tanto el cuidado de las propias líneas de alta velocidad como “el resto de puntos de la red”, lo que habría contribuido al deterioro del sistema.
En este sentido, el Sindicato Ferroviario sostiene que este modelo “va en la dirección opuesta a los intereses de los ciudadanos y del ferrocarril público, social y de calidad”, y reclama un cambio profundo en la planificación y gestión del transporte ferroviario en España.
Las demandas del Sindicato Ferroviario a Renfe y Adif
Entre las principales exigencias, el sindicato reclama protocolos de obligado cumplimiento que garanticen la paralización del servicio ante la emisión de una alerta roja por parte de las autoridades. También pide un plan de mantenimiento de la infraestructura y de los vehículos que permita a Adif y Renfe recuperar “el control total del mantenimiento sin empresas externas”.

Asimismo, demanda mantener las limitaciones de velocidad mientras sea necesario y limitar a dos las personas que pueden viajar en la cabina. A esto se suma un compromiso firme de renovación integral en la línea 050 de alta velocidad entre Madrid y Barcelona.
El pliego de reivindicaciones incluye además una auditoría independiente del Ministerio y de Adif sobre la renovación de la línea 010 entre Madrid y Sevilla, la equiparación de las condiciones laborales de la plantilla de Logirail y un plan de acción inmediata para resolver la falta de repuestos y las “grandes deficiencias” en los talleres.
Los servicios a bordo de Renfe también convocan huelga
El conflicto se amplió con la convocatoria de huelga en Serveo, la empresa privada que presta servicios de atención y restauración a bordo de los trenes de Renfe y tareas logísticas en Adif. Según informó EFE, los sindicatos USO, UGT y CCOO llamaron a parar los días 9, 10 y 11 de febrero.
La iniciativa se coordina con la huelga de los maquinistas de Semaf y responde a los accidentes ferroviarios ocurridos en Adamuz y Gelida. Los convocantes exigen medidas de seguridad y formación para una plantilla de 1.700 personas, que aumenta en determinados períodos del año por la mayor afluencia de viajeros.
Las secciones sindicales de Serveo también solicitaron mediación previa en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) y reclamaron la elaboración de un “protocolo urgente de actuación” ante vibraciones e incidencias durante el trabajo a bordo de los trenes.
¿Qué significa la huelga de trenes y a quiénes afecta?
Con la huelga convocada para el 9, 10 y 11 de febrero, Renfe, Adif y Logirail no funcionarán con normalidad. Eso implica:
- Cancelaciones y retrasos en trenes AVE, Larga Distancia, Media Distancia y Cercanías.
- Menor personal operativo (maquinistas, mantenimiento, atención a bordo e infraestructura).
- Posibles servicios mínimos, que suele fijar el Gobierno, pero que no garantizan frecuencia habitual.
En la práctica, aunque algunos trenes circularán, el sistema ferroviario estará parcialmente paralizado, sobre todo en franjas clave y grandes corredores.


