

Previamente, Junts había adelantado que apoyaría el plan anticrisis para contrarrestar los efectos de la guerra si el Gobierno apoyaba eximir del IVA a los autónomos con una facturación anual inferior a 85.000 euros. Finalmente, el PSOE accedió a esta petición con la intención de aprobar su decreto.
Fuentes socialistas confirmaron este miércoles a EFE que, si la iniciativa de Junts sobre medidas fiscales para la clase media, trabajadores, autónomos y pequeños empresarios se vota punto por punto —como se da por hecho—, respaldarán el número siete, que regula el conocido como IVA franquiciado, aunque no prometen los mismo con el resto de la propuesta.

El Gobierno le dio el visto bueno a Junts
Si prospera ese punto, el Congreso instaría al Gobierno a eximir del IVA a los autónomos cuya facturación anual sea inferior a 85.000 euros, la conocida como IVA franquiciado.
La portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, afirmó el martes en TV3 que su grupo apoyaría el real decreto ley de medidas para mitigar las consecuencias de la guerra en Oriente Medio —garantizando así su aprobación— siempre que el Ejecutivo respalde su propuesta sobre el IVA franquiciado, que se votará el jueves, justo antes del decreto que contiene el plan anticrisis.
Con el respaldo de Junts y la abstención de Podemos, el Gobierno encara con mayor tranquilidad esa votación. En ella, el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha reclamado este mismo miércoles responsabilidad al resto de grupos durante su comparecencia en el pleno del Congreso para explicar la posición del Gobierno tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán.
¿De qué trata el plan anticrisis?
El plan dispone de un presupuesto de 5.000 millones de euros e incluye rebajas fiscales en electricidad, gas y carburantes —con la bajada del IVA del 21 % al 10 %—, además de descuentos para los colectivos vulnerables y ayudas directas a los sectores más perjudicados.
En esa misma comparecencia, Sánchez destacó que, desde el comienzo de la guerra en Irán, el Ibex acumula una caída del 9 %, lo que ha supuesto para las empresas españolas una pérdida de “más de 100.000 millones de euros en menos de un mes, casi 5.000 millones por cada día de guerra ilegal”.
El presidente añadió que, en España, el diésel y el gas han llegado a encarecerse un 35 % y un 95 %, respectivamente, y subrayó que el conflicto en Irán es un “desastre absoluto” cuya duración “nadie sabe cuánto va a durar”.
La aplicación de la exención del IVA en España
La directiva europea sobre el IVA le dio permiso a los Estados miembros que así lo desearan implantar el llamado IVA franquiciado, una medida en la que los profesionales con una facturación inferior a 85.000 euros anuales quedarían exentos de cargar este impuesto en sus facturas.
Esta opción, defendida en España tanto por Junts como por distintas asociaciones de autónomos, ya había sido planteada anteriormente por el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. No obstante, el Gobierno había descartado su aplicación hasta ahora, al considerar que los trabajadores por cuenta propia ya disponían de otros mecanismos simplificados para la liquidación del IVA, como el régimen de módulos o el recargo de equivalencia.
A pesar de esto, el pasado 11 de marzo la Comisión Europea comunicó su decisión de llevar a España ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) por no haber transpuesto esta directiva. Este procedimiento no obliga a implantar de forma generalizada el IVA franquiciado, sino a permitir que los autónomos que operan en países donde sí existe puedan acogerse a él.
La modificación legal —con la que el Ministerio de Hacienda considera que se ajusta a la normativa comunitaria— fue incorporada mediante una enmienda del PSOE a la ley que adapta la directiva europea conocida como DAC8, una iniciativa que lleva meses en fase de tramitación en el Congreso.


