

Las manifestaciones políticas en España se han convertido en reflejo del clima de tensión que atraviesa el país. En esta ocasión, la concentración convocada por el Partido Popular (PP) en Madrid contra el presidente del Gobierno ha generado una fuerte reacción desde el bloque progresista.
Dirigentes del PSOE, Podemos y miembros del Ejecutivo han salido al paso con duras críticas. Acusan al PP de utilizar estas movilizaciones como parte de una estrategia para minar la legitimidad de Pedro Sánchez. La izquierda coincide en el diagnóstico: hay una campaña que, lejos de buscar alternativas democráticas, recurre al enfrentamiento como única vía.

“Le odian porque son incapaces de ganarle”
El portavoz socialista en el Congreso, Patxi López, fue uno de los primeros en alzar la voz. Desde Murcia, durante la Fiesta de la Rosa, aseguró que “le odian porque son incapaces de ganarle, y como no le pueden ganar, lo que quieren es destruirle”.
López lamentó el tono de la manifestación celebrada en Madrid, y señaló que es “solo una muestra de desesperación e impotencia”. También desafió al PP y a Vox a presentar una moción de censura si de verdad creen tener una alternativa sólida para el país. “¿Por qué no lo hacen?”, preguntó públicamente.
En su intervención, el dirigente socialista quiso marcar distancia entre oposición y ataque personal. “Yo he tenido muchos adversarios políticos, pero solo he tenido un enemigo en política, y era la banda terrorista ETA. Y a ETA le ganamos”, dijo. “A estos odiadores profesionales les vamos a ganar también”, sentenció.
El PSOE acusa al PP de no defender lo público
La ministra de Educación y secretaria general del PSOE Aragón, Pilar Alegría, también arremetió contra la concentración impulsada por el PP. Lo hizo con un mensaje irónico: “Para ser coherentes con el lema que han elegido, yo citaría la manifestación en el kilómetro cero de la corrupción, que está en la calle Génova 13”.
Alegría acusó al PP de no haberse movilizado nunca a favor de la mejora de los servicios públicos ni de los derechos laborales. Criticó que su única estrategia sea “asfixiar y recortar lo que es de todos para seguir haciendo más grandes los bolsillos de unos pocos”.
La dirigente socialista defendió que el verdadero debate está en las políticas sociales, no en los ataques personales. Llamó a la juventud a implicarse y reivindicar “lo que les pertenece”, en alusión a la sanidad, la educación y las oportunidades de futuro.
“La derecha se pone el traje de fascista cada vez que ve amenazados sus privilegios”
Desde Podemos, la eurodiputada y exministra Irene Montero lanzó una crítica aún más frontal. Aseguró que la derecha en España “ya no se puede quitar el golpismo de encima, por mucho que intente lavarse la cara con movilizaciones” como la organizada en Madrid.

Montero fue tajante: “España tiene una derecha golpista, y lo decimos con toda claridad”. En su opinión, la reacción contra Sánchez se activa cada vez que hay avances sociales, feministas o redistributivos que amenazan los intereses de “las grandes fortunas”.
La dirigente de Podemos denunció que el sistema político se ha “reventado” por culpa de una oposición que quiere mandar aunque no gobierne. Por eso, llamó a “pararle los pies a esa derecha”, a la que acusó de desmantelar lo público y robar lo que es de todos para beneficio propio.




