

Unos 1700 migrantes han pasado su primera noche, sin incidentes reseñables, en el nuevo centro de acogida temporal del puerto de Ceuta, el espacio más numeroso de los habilitados en la ciudad desde la entrada masiva de finales de julio. Según fuentes de la Policía Nacional, la noche transcurrió “con normalidad”, tanto en la zona portuaria como en el resto de la ciudad.
Las 1700 plazas se llenaron pocas horas después del traslado, el viernes, de migrantes desde las playas de Benítez y el Trampolín. Quienes no consiguieron sitio tuvieron que regresar a esas playas, donde se mantienen las acampadas con tiendas improvisadas a orillas del litoral, una imagen que, cincuenta días después, recuerda que la crisis dista mucho de haber terminado.

Cómo es el mayor centro de acogida de Ceuta
La instalación ocupa 16.000 metros cuadrados del recinto portuario y cuenta con servicio de comidas y limpieza. La atención corre a cargo de la Fundación SAMU, entidad especializada desde hace más de dos décadas en la atención a colectivos vulnerables, que ha definido el operativo como “una organización muy compleja, pero modélica”.
Desde la fundación explican que las personas acogidas tienen “libre deambulación”, pero que “todo está muy organizado por turnos” para garantizar la mejor atención posible, aunque reconocen que las condiciones son “críticas”. Además del puerto, Ceuta dispone de otros recursos temporales: Loma Margarita (1300 plazas), Loma Colmenar (1200), 500 plazas adicionales en el CETI y 320 en La Hípica, según la Delegación del Gobierno.
La Fiscalía traslada al juzgado denuncias de menores
En paralelo, la Fiscalía de Menores de Ceuta ha trasladado al juzgado varias denuncias de menores migrantes no acompañadas que aseguran haber sufrido abusos o vejaciones en centros de acogida de la red de protección autonómica. La Fiscalía ha subrayado, eso sí, que no ha abierto una investigación general sobre estos centros, y que la remisión al juzgado responde a “razones estrictamente funcionales y de organización” para evitar duplicidades.
El Ministerio Público ha asegurado que permanece “especialmente atento” a cualquier situación que pueda afectar a la integridad, la seguridad o los derechos de los menores bajo protección, y que actuará ante cualquier hecho que pueda ser delito. Según la información, tras tomar declaración a las jóvenes, el área de menores de la ciudad intervino: dos vigilantes de seguridad señalados por las denunciantes fueron relevados de su cargo y sustituidos por mujeres, y también fue apartada una educadora a la que las menores acusan de maltrato.
Con información de: EFE




