

La Agencia Tributaria de España reforzó notablemente la vigilancia sobre los movimientos de capitales de los residentes españoles, con especial atención a la posesión de dólares estadounidenses y otras monedas extranjeras.
La legislación actual obliga a toda persona que mantenga activos en divisas extranjeras a cumplir con determinadas responsabilidades fiscales. No cumplir con estas exigencias puede derivar en multas económicas importantes, incluso cuando no exista intención deliberada de defraudar.
Con esta intensificación de controles, se busca principalmente prevenir el fraude fiscal y el blanqueo de capitales, exigiendo a los contribuyentes que acrediten de forma clara el origen legítimo y el destino de esos fondos.

¿Qué hacer para no ser multado por tener dólares en casa?
Cada residente fiscal en España que tenga en el extranjero cuentas bancarias, acciones, fondos de inversión, seguros de vida o inmuebles con un valor conjunto superior a 50.000 euros está obligado a informar de estos bienes mediante el Modelo 720.
La presentación de este modelo informativo se realiza ante la Agencia Tributaria y el plazo para hacerlo es desde el 1 de enero hasta el 31 de marzo de cada año.
No cumplir con esta obligación puede acarrear sanciones importantes: las multas por no presentar el modelo suelen moverse entre 10.000 y 20.000 euros, según la gravedad.
Además, si la Agencia detecta bienes u omisiones no declaradas, las sanciones pueden ir desde 150 euros por cada dato omitido o incorrecto hasta el 2% del valor de los activos que no se hayan informado.
Pueden multarte por no justificar los fondos
Más allá de la declaración oficial, la Agencia Tributaria tiene la facultad de exigir a los contribuyentes que demuestren el origen legítimo de los fondos mantenidos en moneda extranjera.

Para ello, es necesario aportar la documentación adecuada que pruebe que dichos recursos provienen de fuentes legales y que cumplieron correctamente con las obligaciones fiscales en el país donde se generaron.
Si el contribuyente no logra acreditar de forma convincente el origen de ese dinero, Hacienda puede clasificarlo como una ganancia patrimonial no justificada. En estos casos, se aplican sanciones que pueden llegar hasta el 150 % del importe que no se haya declarado previamente.
¿Qué consecuencias tiene incumplir con la normativa?
Incumplir estas obligaciones fiscales puede acarrear consecuencias muy serias. Más allá de las multas económicas, los contribuyentes se exponen a inspecciones en profundidad por parte de la Agencia Tributaria, que en muchos casos terminan derivando en procedimientos judiciales y sanciones mucho más graves.
Además, el organismo intensificó su cooperación con bancos, entidades financieras y organismos internacionales para identificar posibles irregularidades. Por ese motivo, resulta esencial que las personas conserven una documentación clara y suficiente que demuestre la procedencia lícita de sus fondos.


