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La tasa de empleo en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico volvió a marcar un hito al cierre de 2025. Nueve países alcanzaron máximos históricos, entre ellos España, que logró un 67,3% de ocupación. Sin embargo, el dato revela una realidad más compleja: pese al crecimiento sostenido, el país aún se ubica tres puntos por debajo del promedio del organismo internacional.

Según informó la OCDE, “un total de nueve países de la OCDE estaban al terminar el año 2025 en el máximo histórico de su tasa de empleo, entre ellos España”. Este indicador mide el porcentaje de personas ocupadas sobre la población en edad de trabajar, lo que permite evaluar la salud del mercado laboral.

En ese contexto, la tasa de empleo se consolida como uno de los principales termómetros económicos, especialmente en un escenario global marcado por la recuperación desigual entre países.

España alcanza su mejor tasa de empleo, pero sigue rezagada en la OCDE

Confirmado | Noruega ofrece más de 13000 vacantes de empleo para trabajadores que hablen español: estos son los sectores con mayor demanda (foto: archivo).
Confirmado | Noruega ofrece más de 13000 vacantes de empleo para trabajadores que hablen español: estos son los sectores con mayor demanda (foto: archivo).

Durante el cuarto trimestre de 2025, la tasa de empleo en España registró una leve mejora. “En el caso de España la subida fue de tres décimas”, detalló la OCDE en su informe oficial. Este avance permitió al país alcanzar su máximo histórico desde que existen registros comparables.

A pesar de este progreso, la tasa de empleo española sigue por debajo del promedio del bloque. Mientras que el conjunto de la OCDE se ubicó en el 70,3% en el tercer trimestre, España permanece en el 67,3%, lo que refleja una brecha estructural persistente.

El dato adquiere mayor relevancia si se considera que otros países europeos también lograron récords. Austria (74,5%), Francia (69,4%) y Portugal (74,4%) superaron ampliamente el nivel español, consolidando una tendencia de mayor dinamismo laboral en estas economías.

Qué países lideran la tasa de empleo y cuáles quedan rezagados

El informe de la OCDE muestra una fuerte disparidad entre los países miembros. En el extremo superior, Países Bajos (82,3%), Japón (80,3%) y Suiza (79,7%) registraron las tasas de empleo más elevadas, consolidándose como referentes en integración laboral.

En contraste, los niveles más bajos se concentraron en economías con desafíos estructurales. “Los cuatro países latinoamericanos de la organización [...] eran los únicos con un porcentaje inferior al umbral del 65% junto a Italia y Turquía”, señala el documento.

Estos datos reflejan una problemática común: “Esos bajos niveles suelen señalar una relativamente débil integración de las mujeres en el mercado laboral”. Este factor continúa siendo determinante en la evolución de la tasa de empleo en varias regiones.

Desempleo en la OCDE: estabilidad general, pero España sigue entre los más afectados

En paralelo a la evolución de la tasa de empleo, el desempleo en la OCDE se mantuvo estable. “En febrero se mantuvo estable en el conjunto de la OCDE en el 5% de la población activa”, indicó el organismo.

Sin embargo, el panorama no es homogéneo. España continúa entre los países con mayor nivel de paro dentro del bloque. “España [...] fue el segundo miembro de la organización con la mayor tasa de desempleo, sólo superada por Finlandia”.

A pesar de una leve mejora —“España (al 9,8%, una décima menos)”—, el país sigue enfrentando un desafío estructural que contrasta con su avance en la tasa de empleo. Esta dualidad evidencia que el crecimiento del empleo no siempre se traduce en una reducción significativa del paro.

La tasa de empleo, clave para entender el mercado laboral global

La evolución de la tasa de empleo en la OCDE confirma una tendencia positiva en varias economías, aunque con diferencias marcadas entre países. España, con su récord histórico, muestra señales de mejora, pero aún debe cerrar brechas estructurales para converger con la media del bloque.

El dato central es claro: alcanzar máximos históricos no implica necesariamente liderazgo. En el caso español, la tasa de empleo sigue siendo un indicador en transición, con avances concretos pero desafíos pendientes, especialmente en materia de desempleo y participación laboral.

En un contexto global cambiante, la tasa de empleo seguirá siendo una variable clave para medir la solidez económica y la inclusión en el mercado de trabajo.