

La regulación del precio del alquiler en Cataluña logró contener la escalada de rentas en sus primeros dos años de vigencia, pero generó un efecto secundario que preocupa: el fuerte crecimiento de los contratos temporales, una modalidad que hasta enero de 2026 quedaba fuera del límite de precios. Así lo concluye un informe publicado este jueves por el Sindicat de Llogateres.
El análisis examina la evolución de precios, contratos firmados y composición del mercado en distintos municipios catalanes para evaluar el impacto real de la medida desde su entrada en vigor.
Entre el primer trimestre de 2024 y el tercero de 2025, el alquiler subió apenas un 0,9% acumulado, frente al 14,9% registrado en el mismo período anterior a la regulación.

Barcelona marca el camino: bajada del 3,4% en nuevos contratos
En la ciudad de Barcelona, epicentro del mercado catalán, el precio medio de los nuevos contratos cayó un 3,4% desde la aplicación de la norma, quebrando años de subidas sostenidas.
El mercado, además, no se contrajo. En ese mismo período se firmaron 165.225 nuevos contratos y el parque total de viviendas en alquiler creció en 15.676 unidades.
Sin embargo, el informe alerta sobre el auge paralelo del alquiler temporal: en el tercer trimestre de 2025, estos contratos ya representaban el 28,1% de las nuevas altas en Barcelona.

El alquiler temporal se extiende a otras ciudades catalanas
El fenómeno no se limita a la capital. Otras ciudades registran cifras preocupantes: Cerdanyola del Vallès (24,3%), Girona (23,6%) y Vic (20,2%) también muestran una proporción elevada de contratos temporales sobre el total de nuevas altas.
El Sindicat de Llogateres atribuye directamente este desvío al vacío regulatorio: al no estar sujetos al límite de precio hasta enero de 2026, los contratos temporales se convirtieron en una vía de escape para propietarios que buscaban eludir la norma.
La organización reconoce que la regulación ha demostrado ser eficaz para frenar subidas, pero considera que no es suficiente para lograr que los precios bajen de forma real y sostenida.
Qué propone el sindicato para ir más lejos
Para avanzar hacia una bajada efectiva de rentas, el Sindicat de Llogateres propone limitar o directamente eliminar las actualizaciones anuales de los contratos, que actualmente se indexan al IPC o al IRAV. También reclama un mayor control y fiscalización para garantizar el cumplimiento efectivo de la normativa.
Cataluña aplica el límite al alquiler desde marzo de 2024 en municipios declarados zonas tensionadas por la escasez de vivienda asequible. La medida arrancó en 140 localidades y se amplió en octubre de ese mismo año a otras 131.
Hoy, la regulación cubre un total de 271 municipios en los que reside aproximadamente el 90% de la población catalana.
Con información de: EFE




