

El Gobierno ha aprobado un real decreto que modifica el Reglamento General de Circulación y establece un nuevo protocolo para facilitar el paso de los vehículos prioritarios en situaciones de congestión.
La medida entrará en vigor el 1 de octubre y afectará a los conductores que circulen por autopistas y autovías españolas cuando una retención impida el avance normal del tráfico.
Hasta ahora, muchos conductores actuaban de forma intuitiva cuando escuchaban una sirena en medio de un atasco. La nueva regulación busca terminar con esas dudas y establece de forma concreta hacia dónde deben desplazarse los vehículos para crear un corredor de emergencia.
La DGT sostiene que esta medida permitirá que los servicios sanitarios, policiales y de bomberos lleguen con mayor rapidez hasta el lugar de un accidente.
¿Cómo deberán actuar los conductores cuando haya un atasco?
Cuando exista una retención y los vehículos de emergencia necesiten avanzar, los conductores deberán abrirse hacia los lados de la calzada para formar un pasillo de emergencia. Este espacio deberá quedar libre para permitir el paso de ambulancias, vehículos policiales y bomberos.
En las vías con dos carriles en el mismo sentido, el corredor deberá quedar en el centro, entre ambos carriles. Los vehículos tendrán que desplazarse hacia los laterales para dejar libre esa zona de paso.
La situación cambia cuando la carretera dispone de tres o más carriles. En ese caso, el pasillo deberá formarse entre el carril situado más a la izquierda y el carril inmediatamente contiguo. Los vehículos que circulen por el carril izquierdo deberán acercarse al costado izquierdo, mientras que quienes ocupen los demás carriles tendrán que desplazarse hacia la derecha.

¿Por qué la DGT introduce ahora este protocolo?
La Dirección General de Tráfico pretende establecer una respuesta uniforme ante las retenciones y evitar que cada conductor decida por su cuenta cómo apartarse ante la llegada de una ambulancia. La ausencia de un criterio claro puede dificultar el avance de los servicios de emergencia, especialmente cuando el tráfico permanece completamente detenido.
La medida responde a una cuestión de seguridad vial: cada minuto puede resultar determinante cuando los servicios de emergencia acuden a un accidente. El nuevo protocolo busca que el espacio de circulación quede preparado antes de que la ambulancia, la policía o los bomberos lleguen hasta el punto de la retención.
Desde la DGT han defendido que la nueva norma permitirá explicar de forma más sencilla qué comportamiento corresponde a los conductores en estas situaciones. Con su entrada en vigor el 1 de octubre, el corredor de emergencia pasará a formar parte de las reglas que deberán conocer los usuarios de autopistas y autovías españolas.


