En esta noticia

Durante 33 años, Li Lin vivió sin saber si su hermano menor estaba vivo. La última vez que lo vio, ambos eran niños y sobrevivían solos en las calles de China, después de perder a su madre y ser abandonados por su padre. Una desconocida se había ofrecido a comprarle un trozo de pan al pequeño, de apenas siete años, pero nunca más se volvió a saber de el. Desde aquel día, su hermana dedicó gran parte de su vida a buscarlo, con una vieja fotografía como única pista.

La búsqueda llegó a su fin cuando la policía china consiguió identificar y localizar a Li Xin gracias a un sistema de reconocimiento facial, mediante una antigua fotografía familiar y tecnología biométrica.

Según informó el South China Morning Post, el reencuentro tuvo lugar el 23 de marzo de 2026 en una comisaría de la provincia de Jiangxi, donde ambos se abrazaron entre lágrimas después de más de tres décadas separados.

Qué se sabe de la infancia de Li Lin y su hermano

La historia comenzó en Xiantao, una ciudad de la provincia china de Hubei, cuando los hermanos quedaron prácticamente solos tras la muerte de su madre por cáncer. Su padre, según los medios locales, sufrió una crisis psicológica, abandonó el hogar y nunca regresó. En aquel momento, Li Lin tenía 11 años y su hermano apenas siete.

Sin familiares que pudieran hacerse cargo de ellos, los niños sobrevivieron gracias a las sobras de comida que encontraban en las calles. Un día, mientras buscaban refugio de la lluvia en la parte trasera de un camión, se quedaron dormidos y despertaron en una ciudad desconocida.

Una fotografía antigua de la familia de los hermanos antes de que la tragedia los separara.
Una fotografía antigua de la familia de los hermanos antes de que la tragedia los separara.mp.weixin.qq.com

Durante su recorrido, una anciana se acercó a los hermanos y les ofreció comprarle pan al menor. Li Lin aceptó porque creyó que se trataba de una persona dispuesta a ayudarlos. Sin embargo, su hermano nunca regresó.

“Mi hermano fue secuestrado mientras estaba a mi cargo. He vivido con esa culpa toda mi vida”,

declaró Li Xin

Según relató Li Xin, después del secuestro intentó escapar para encontrar a su hermana, pero sus captores lo atraparon, golpearon y privaron de alimentos. También aseguró que permaneció encerrado en una habitación oscura.

Finalmente, el niño consiguió huir y sobrevivió gracias a la mendicidad en autobuses hasta llegar a la provincia de Guangdong, en el sur de China. Allí fue adoptado por una familia que le dio el apellido Han, aunque nunca olvidó que tenía una hermana mayor.

Cómo consiguió encontrar a su hermano después de 33 años

Durante más de tres décadas, Li Lin recorrió distintas regiones de China con la esperanza de encontrar a su hermano. Para financiar la búsqueda, aceptó trabajos en fábricas, restaurantes y obras de construcción, donde transportó ladrillos y realizó tareas de limpieza.

De acuerdo con la información publicada por el South China Morning Post, la mujer distribuyó decenas de miles de avisos de búsqueda y gastó cerca de un millón de yuanes, equivalentes a unos 145.000 dólares, a lo largo de los años.

Li Lin yace junto a la única fotografía que conserva de su hermano. Pasó tres décadas buscándolo
Li Lin yace junto a la única fotografía que conserva de su hermano. Pasó tres décadas buscándolomp.weixin.qq.com

La principal dificultad era que no contaba con muestras de ADN de sus padres para facilitar la identificación de su hermano. Su única pista era una vieja fotografía familiar que conservaba desde la infancia.

El avance decisivo llegó en 2026, cuando un agente de policía de Jiangxi utilizó tecnología de reconocimiento facial para identificar a un hombre de apellido Han que residía en Guangdong. Posteriormente, las pruebas de ADN confirmaron el parentesco entre ambos.

El 23 de marzo, los hermanos se reencontraron en una comisaría. Li Lin llevó varias bolsas de pan como símbolo del alimento con el que habían atraído a su hermano cuando era pequeño. Durante el encuentro, él le aseguró que nunca la había culpado por lo sucedido.

Al día siguiente, la mujer lo llevó a su ciudad natal, donde organizó una bienvenida con alfombra roja, fuegos artificiales, un pastel de cumpleaños y tangyuan, unas tradicionales bolas de arroz glutinoso asociadas a la unión familiar.

Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando Li Lin acompañó a su hermano hasta la tumba de su madre, donde expresó que finalmente había conseguido traer a su hijo de regreso a casa.

Tras el reencuentro, la mujer aseguró que su próximo objetivo es localizar a su padre, conocer las razones de su desaparición y pedirle que regrese. Por su parte, Li Xin afirmó que la mayor bendición de su vida había sido tener una hermana que nunca dejó de buscarlo.