

La cifra puede resultar llamativa: hasta 7000 euros facturados en un solo mes trabajando como taxista. Sin embargo, alcanzar ese nivel de ingresos brutos está lejos de significar una jornada laboral convencional y tampoco equivale al dinero que finalmente queda en el bolsillo del conductor.
Sebastián, taxista en Mallorca, explica que sus mejores meses coinciden con la temporada de mayor movimiento en la isla. Entre abril y octubre concentra buena parte de su actividad anual y asegura que, durante ese periodo, puede pasar hasta 14 horas diarias al volante.
El esfuerzo también supone renunciar prácticamente por completo al descanso. Según cuenta en una entrevista concedida al canal de Adrián G. Martín, durante esos meses puede trabajar todos los días para aprovechar la elevada demanda.

Cuánto puede facturar un taxista en Mallorca en temporada alta
La temporada turística condiciona el trabajo de Sebastián. El taxista en Mallorca señala que los meses comprendidos entre abril y octubre son fundamentales para obtener los ingresos que después deben compensar la menor actividad del invierno.
“Puedo llegar a facturar hasta 7000 euros en un buen mes, aunque para conseguirlo trabajo hasta 14 horas al día y no me tomo ni un día libre”, explica durante la entrevista.
La cantidad, por tanto, corresponde a facturación y no a beneficio neto. Sobre esos ingresos deben afrontarse los distintos costes vinculados a la actividad profesional, por lo que los 7.000 euros no representan el dinero que finalmente obtiene el conductor.
Además, alcanzar esa los 7000 euros requiere un ritmo especialmente exigente. Según su experiencia, durante la temporada alta trabaja jornadas que pueden alcanzar las 14 horas y encadena los días sin descanso.
De 7000 euros en verano a menos de 1500 euros en invierno
La situación cambia de forma considerable cuando termina la temporada turística. Sebastián explica que ganar cantidades elevadas “solo es posible durante los meses de mayor actividad”, una circunstancia especialmente relevante en un destino turístico como Mallorca.
En enero y febrero, la facturación de un taxista como Sebastián puede descender hasta situarse entre los 1300 y los 1500 euros mensuales, según relata el propio conductor.
La diferencia frente a un buen mes de temporada alta puede superar así los 5.000 euros. Pero incluso los ingresos obtenidos durante el invierno tampoco equivalen al beneficio final disponible para el trabajador.
Una vez descontados los gastos derivados de la actividad, Sebastián asegura que durante esos meses el beneficio puede terminar “por debajo de los 1000 euros”.
La comparación permite dimensionar las diferencias que experimenta a lo largo del año:
- Buen mes de temporada alta: hasta 7000 euros de facturación.
- Jornada en los meses de mayor actividad: hasta 14 horas diarias.
- Periodo de mayor trabajo: entre abril y octubre.
- Facturación en enero o febrero: entre 1300 y 1500 euros.
- Beneficio en los meses más flojos: puede quedar por debajo de 1.000 euros.
Cuánto cuesta una licencia de taxi y cuánto tarda en amortizarse
A las largas jornadas y la estacionalidad se suma otro elemento que Sebastián considera fundamental para entender la economía del taxista en Mallorca: la inversión necesaria para ejercer la profesión.
Según explica, “una licencia puede alcanzar alrededor de 130.000 euros en ciudades como Madrid o Barcelona, mientras que en lugares como Baleares, el precio puede ser superior”.
No es el único desembolso. El conductor también debe asumir los gastos vinculados al vehículo y su actividad, entre ellos el seguro. Su importe puede variar en función de factores como la experiencia del profesional o la siniestralidad.
Por ese motivo, Sebastián sostiene que “con las condiciones actuales pueden ser necesarios entre diez y quince años para amortizar el coste de una licencia”.
Taxi y VTC, facturar y ganar: las diferencias de las que nadie habla
La competencia de los vehículos de transporte con conductor (VTC) aparece como otro de los desafíos señalados por Sebastián. El taxista en Mallorca destaca especialmente las diferencias existentes en la fijación de precios.
Durante la entrevista sostiene que “mientras los taxistas trabajan con tarifas reguladas, las plataformas pueden aplicar precios variables en función de la demanda”. A su juicio, esa “diferencia condiciona la capacidad del taxi para competir en determinadas franjas horarias o momentos de mayor demanda”.
Otra de las principales distinciones está precisamente entre la facturación y el beneficio. Los 7000 euros corresponden al máximo que asegura poder facturar durante un buen mes, no a un salario mensual ni a una ganancia neta.
De esa cantidad deben salir los costes relacionados con el ejercicio de la actividad. A ello se añade la inversión realizada para disponer de una licencia, que según el conductor puede necesitar entre diez y quince años para amortizarse.
Detrás de la cifra de los 7000 euros al mes, por tanto, hay una condición fundamental: trabajar durante los meses de mayor demanda, con jornadas que pueden alcanzar las 14 horas y, según Sebastián, sin tomarse un solo día libre.


