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El calendario marca abril, pero el termómetro apunta a junio. España se prepara para un episodio de temperaturas inusualmente elevadas que dominará el fin de semana y podría extenderse durante los primeros días de la próxima semana, según las previsiones oficiales.
La Agencia Estatal de Meteorología anticipa un escenario de estabilidad atmosférica con registros térmicos muy por encima de lo habitual. En varias regiones, el calor alcanzará niveles propios del inicio del verano, con especial intensidad en el sur peninsular, el nordeste y el archipiélago canario.
Durante el fin de semana, las máximas superarán los 25 grados de forma generalizada y escalarán hasta los 30 o 32 grados en áreas como el valle del Guadalquivir o el valle del Ebro.
En ciudades como Sevilla, los termómetros podrían marcar los valores más altos del país. En Canarias, además, la presencia de calima añadirá un factor extra de incomodidad térmica.
¿Por qué se produce este episodio de calor atípico en abril?
El fenómeno responde a una configuración atmosférica estable, con predominio de cielos despejados y escasa circulación de frentes. Esta situación permite una mayor insolación durante el día y favorece el ascenso de las temperaturas en amplias zonas del territorio.

Además, la entrada de masas de aire cálido procedentes de latitudes más bajas impulsa los registros térmicos hacia valores poco habituales para esta época del año.
Según explicó el portavoz de la Aemet, Rubén del Campo, el ambiente será “más propio del mes de junio”, una afirmación que refleja la magnitud de la anomalía térmica.
Este patrón no solo se mantendrá durante el fin de semana. La semana del 20 al 26 de abril comenzará con temperaturas igualmente elevadas, con máximas que podrían superar los 34 grados en puntos del sur peninsular. La persistencia del calor refuerza la idea de un episodio prolongado más que de un repunte puntual.
¿Cómo evolucionará el tiempo en los próximos días?
El viernes marcará el inicio del ascenso térmico, con cielos mayormente despejados y temperaturas superiores a los 25 grados en gran parte del país. Por la tarde, el desarrollo de nubes en áreas montañosas podría dejar chaparrones aislados.

El sábado y el domingo repetirán un patrón similar. Las mañanas se presentarán estables, mientras que por la tarde crecerán nubes de evolución que podrían derivar en tormentas dispersas, incluso con granizo en zonas de montaña del centro, norte y este peninsular.
De cara al lunes, el calor persistirá en la península y Baleares, aunque en Canarias se espera un descenso más claro de las temperaturas. A partir del martes, la incertidumbre aumenta: algunos escenarios prevén un nuevo repunte térmico en el sur, mientras otros apuntan a una normalización progresiva.