

La contratación de servicio doméstico en España ha cambiado de forma significativa con la actualización de la normativa laboral. Miles de hogares con empleados del hogar —como limpiadores, cuidadores y niñeras— ahora se enfrentan a una obligación formal que, si no se cumple, puede acarrear multas e incluso la imposibilidad de mantener legalmente al trabajador.
La medida, prevista en el marco de la protección de la seguridad y salud laboral, obliga a los empleadores particulares a disponer y, cuando corresponda, presentar un documento específico antes de permitir que el trabajador comience su actividad en el domicilio.
El objetivo de esta exigencia es mejorar las condiciones laborales en un sector históricamente desregulado y garantizar que se evalúen adecuadamente los riesgos asociados al trabajo en hogares particulares.

Qué documento exige la normativa y por qué es obligatorio
Desde el 14 de noviembre de 2025, los empleadores que contraten trabajadores del hogar en España deben contar con una evaluación de riesgos laborales específica para el puesto.
Esta exigencia surge de la adaptación al Real Decreto 893/2024, que regula la protección de la seguridad y salud de los empleados del hogar familiar y exige que cualquier trabajo realizado bajo relación laboral esté precedido por esta evaluación previa.
La evaluación de riesgos laborales es un documento que identifica posibles peligros inherentes a las tareas que desempeña el trabajador y establece medidas de prevención adecuadas. En el caso del empleo doméstico, esto puede incluir análisis de tareas como limpieza de suelos, manipulación de productos químicos, cuidado de personas dependientes o uso de electrodomésticos, entre otras actividades.
Se trata de una obligación que completa los requisitos laborales habituales (como contrato, alta en la Seguridad Social y cotizaciones) y que busca reducir accidentes y enfermedades relacionadas con el trabajo en domicilios privados, un ámbito que hasta ahora carecía de estándares claros de prevención.
Cómo obtener y presentar la evaluación de riesgos
Para elaborar la evaluación de riesgos laborales, el empleador puede recurrir a diferentes vías. La forma más común y recomendada es utilizar la herramienta oficial Prevencion10, desarrollada por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), que permite generar una evaluación básica de forma guiada y adaptada al tipo de trabajo doméstico.
Se trata de un recurso gratuito y accesible en línea que hace posible cumplir con la normativa sin necesidad de contratar a una consultora especializada. Una vez generada la evaluación, debe conservarse junto con la documentación del trabajador y presentarse a las autoridades competentes si es requerida en una inspección laboral.
No es necesario presentar el documento ante la Seguridad Social o Hacienda de forma rutinaria, pero sí mantenerlo disponible para inspecciones, ya que la ausencia del mismo puede derivar en sanciones significativas.
Qué sanciones y consecuencias pueden aplicarse
El incumplimiento de esta obligación puede acarrear multas económicas importantes. La normativa española establece que la falta de documento de evaluación de riesgos laborales, considerada una infracción en materia de seguridad y salud en el trabajo, puede ser sancionada por la autoridad laboral con multas que oscilan desde miles hasta decenas de miles de euros según la gravedad de la falta y el tamaño del hogar empleador.
Además, los inspectores de trabajo pueden requerir que se regularice la situación en un plazo determinado, y la falta de cumplimiento continuado puede dar lugar a procedimientos sancionadores más exigentes. Aunque no existe una prohibición per se de contratar servicio doméstico, la normativa deja claro que sin la evaluación de riesgos periódica y adecuada no se puede considerar el empleo como correctamente constituido.
Este marco sancionador también busca incentivar que los empleadores tomen medidas preventivas y no se limiten únicamente a cumplir con contratos y cotizaciones, sino que se aseguren de que el trabajo se desarrolla en condiciones seguras y saludables.
Derechos de los trabajadores del hogar en este contexto
La exigencia de evaluación de riesgos laborales no solo protege a los empleadores frente a sanciones, sino que responde a una lógica más amplia de protección de los derechos de los trabajadores del hogar, un colectivo que en España ha ganado reconocimiento legal en años recientes.

Desde la equiparación de derechos con otros regímenes laborales hasta la mejora de las condiciones de contratación, la normativa vigente reconoce que los empleados domésticos tienen derechos plenos a la seguridad en el trabajo, formación preventiva y acceso a la protección social.
Este enfoque coincide con las recomendaciones de organismos internacionales sobre la mejora de las condiciones laborales en los empleos de cuidado y servicio dentro del hogar, donde la ausencia de marcos claros había generado históricamente vacíos en protección y supervisión.




