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Después del verano, la piel puede quedar más seca y con una sensación de tirantez debido a la exposición solar, el contacto con el agua del mar o de la piscina y las altas temperaturas. Por este motivo, mantener una rutina de hidratación puede ser clave para conservar el buen estado de la piel y evitar que la sequedad se intensifique.

En este contexto, la dermatóloga María Segurado, vinculada a Nivea, destacó las propiedades de la clásica crema de la lata azul. La especialista señaló que, tras el verano, este producto “tiene la capacidad de aportar hidratación y ayudar a proteger la barrera cutánea”, según explicó en una entrevista publicada por Lecturas.

¿Por qué la piel necesita más hidratación después del verano?

La piel está expuesta durante todo el año a distintos factores externos, pero durante el verano aumenta el contacto con elementos que pueden favorecer la sequedad. La radiación solar, las altas temperaturas, el viento, el agua salada y el cloro pueden alterar el confort de la piel y hacer que algunas zonas se sientan más ásperas o tirantes.

Por eso, una de las recomendaciones habituales después de las vacaciones consiste en recuperar una rutina de hidratación. El objetivo es mantener la piel en buenas condiciones y contribuir al funcionamiento de su barrera protectora, que cumple un papel fundamental frente a las agresiones externas y ayuda a evitar la pérdida excesiva de agua.

La clásica Nivea de pote azul es utilizada desde hace más de un siglo para el cuidado de la piel.
La clásica Nivea de pote azul es utilizada desde hace más de un siglo para el cuidado de la piel.Shutterstock

La crema de la lata azul es uno de los productos más conocidos de Nivea y se utiliza desde hace décadas para hidratar distintas zonas del cuerpo. Su textura densa permite aplicarla especialmente sobre áreas que tienden a presentar mayor sequedad, como manos, codos, rodillas o talones.

¿Cómo utilizar la crema de la lata azul después del verano?

La crema puede incorporarse a la rutina diaria después de la ducha, cuando la piel está limpia. Su aplicación permite aportar hidratación y mejorar la sensación de suavidad, especialmente en aquellas zonas que quedaron más secas durante los meses de verano.

La icónica crema Nivea azul, un símbolo de hidratación desde 1911, ahora genera dudas entre dermatólogos sobre su uso en el rostro. Fuente: Shutterstock.
La icónica crema Nivea azul, un símbolo de hidratación desde 1911, ahora genera dudas entre dermatólogos sobre su uso en el rostro. Fuente: Shutterstock.

La recomendación de Segurado se centra en el cuidado de la barrera cutánea, por lo que la crema puede formar parte de una rutina destinada a mantener la hidratación de la piel después de la temporada de mayor exposición ambiental. Esto no significa, sin embargo, que sustituya al protector solar durante el día.

Además, es importante distinguir entre una piel seca y una piel afectada por una quemadura solar. Ante enrojecimiento intenso, dolor, ampollas o una lesión provocada por el sol, una crema hidratante convencional no debe considerarse un tratamiento específico. En esos casos, conviene consultar con un profesional sanitario para determinar el cuidado adecuado.