

En medio de las crecientes tensiones entre Occidente y Rusia derivadas de la guerra en Ucrania, expertos británicos han advertido en el Parlamento del Reino Unido que un conflicto militar directo entre Moscú y Londres podría estallar en los próximos años.
De esta manera, dos potencias mundiales como el Reino Unido y Rusia se perfilan como protagonistas de un posible enfrentamiento en el Ártico y el Alto Norte, según análisis presentados recientemente.

Los movimientos de la defensa británica ante Rusia
El Ministerio de Defensa británico ha intensificado su presencia militar en la región ártica ante la amenaza que representa Rusia. Concretamente, anunció que duplicará el número de tropas desplegadas en Noruega, pasando de 1000 a 2000 efectivos en los próximos tres años.
Además, la Fuerza Expedicionaria Conjunta liderada por el Reino Unido realizará un importante ejercicio militar a finales de este año, involucrando activos terrestres, marítimos y aéreos en el Alto Norte. Estas maniobras, según los especialistas, son fundamentales porque el Reino Unido podría tener que enfrentarse directamente a Rusia en cuestión de años.
Las advertencias de los expertos ante una posible guerra entre Rusia y Reino Unido
Distintos especialistas opinaron acerca de la posible guerra entre rusos y británicos. Uno de ellos fue Ed Arnold, del Royal Services Institute (RUSI), quien señaló: “La OTAN es una alianza defensiva, por lo que la OTAN no va a instigar una guerra con Rusia, particularmente no en el Ártico o el Alto Norte”.
Luego, sumó: “El Kremlin puede hacerlo a través de una política deliberada, y yo diría que el plazo para eso es probable que sea de alrededor de los próximos tres a cinco años. El problema es que podría suceder simplemente a través de un error de cálculo, y eso podría suceder mañana, y si sucede que se produce un error de cálculo, debe estar listo para responder de inmediato”.

El Dr. Mark De Vore, de la Universidad de St Andrews, por su parte, aseguró que “el conflicto en el Alto Norte es casi seguro” y sería dentro de los “próximos 10-15 años”.
Por último, Caroline Kennedy-Pipe, profesora de estudios de guerra en la Universidad de Loughborough, advirtió que “tenemos que pensar en un tipo de respuesta europea liderada por el Reino Unido en el Ártico, porque simplemente no podemos saber a qué se van a comprometer los estadounidenses”.
Las Fuerzas Armadas británicas también advierten sobre una guerra con los rusos
El jefe del Estado Mayor de la Defensa del Reino Unido, el mariscal del aire Richard Knighton, advirtió en diciembre que su país debería prepararse de mejor manera ante una hipotética guerra, en especial ante la amenaza rusa, según informó la BBC.
Desde el centro de estudios Royal United Services Institute (RUSI), apuntó que no están percibiendo estas señales de Putin “con la misma intensidad” que sí lo hacen otros aliados europeos. “Los dirigentes rusos han dejado claro que desean desafiar, limitar, dividir y, en última instancia, destruir a la OTAN”, sumó.
En ese sentido, insistió: “Si no somos capaces de aumentar la concienciación y estimular el debate con la sociedad sobre los riesgos, no podemos esperar que el resto del Gobierno, la sociedad y la industria actúen o asuman los costes”.
A su vez, defendió la necesidad de que se incentive el reclutamiento en el ejército regular y en las reservas. También remarcó la importancia de reconstruir la base industrial indispensable para reponer los arsenales y avanzar en el rearme, junto con la capacitación de personal especializado que demanda una industria de defensa cada vez más avanzada desde el punto de vista tecnológico.


