

En España, el carnet por puntos establece que un conductor no puede circular cuando su saldo llega a cero. Sin embargo, existe un escenario administrativo específico en el que, de forma transitoria, es posible seguir conduciendo sin recibir multas, aunque el saldo de puntos ya esté agotado.
No se trata de un derecho permanente ni de una excepción generalizada, sino de una consecuencia del propio funcionamiento del sistema sancionador. La clave está en el momento en que la Dirección General de Tráfico (DGT) comunica oficialmente la pérdida total de puntos y en los plazos legales asociados a ese trámite.

En qué casos se puede conducir sin puntos en el carnet
El único caso en el que un conductor puede circular con 0 puntos en el carnet sin ser sancionado se produce cuando la pérdida total aún no ha sido notificada de forma efectiva. Hasta que esa comunicación administrativa no se completa, la retirada del permiso no es plenamente ejecutiva.
Este desfase puede producirse, por ejemplo, si la notificación no llega al interesado por un cambio de domicilio no comunicado, o si la sanción que agota los puntos todavía se encuentra dentro del proceso administrativo. Mientras no exista constancia de la notificación, el conductor sigue figurando como habilitado para conducir a efectos legales.
Durante ese periodo, circular no constituye una infracción, ya que la pérdida del permiso todavía no ha sido formalmente aplicada. No obstante, se trata de una situación temporal y excepcional, que finaliza en el momento en que la DGT logra notificar la resolución.
Por qué el proceso administrativo retrasa la retirada del permiso
Cuando un conductor pierde su último punto, se inicia un procedimiento en el que la DGT debe informar oficialmente de la situación. Esa notificación es un requisito indispensable para que la retirada del carnet sea efectiva.
Además, la normativa reconoce el derecho a presentar alegaciones y recursos frente a la sanción. Este derecho puede prolongar el procedimiento durante varias semanas o incluso meses, lo que retrasa la aplicación definitiva de la retirada del permiso.
Mientras el expediente no se cierre de forma firme, la pérdida de puntos no se traduce automáticamente en una prohibición de conducir. Este es el llamado vacío administrativo, que no habilita a circular indefinidamente, pero sí explica por qué en determinados casos no se imponen multas de forma inmediata.
Los casos en los que no existe ninguna excepción
La posibilidad de circular con 0 puntos no se aplica en todos los supuestos. Cuando la retirada del permiso deriva de una condena judicial, la pérdida del carnet es inmediata y no depende de notificaciones administrativas.
Esto ocurre en los delitos contra la seguridad vial recogidos en el Código Penal, como conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas por encima de los límites legales, exceder gravemente la velocidad permitida o conducir de forma temeraria. En estos casos, el conductor queda inhabilitado desde el momento en que la sentencia es firme.
Tampoco existe margen de excepción cuando la notificación administrativa se ha realizado correctamente. A partir de ese momento, circular constituye una infracción grave, con sanciones económicas y posibles consecuencias penales.
Cómo se puede recuperar el carnet tras perder todos los puntos
Una vez que la retirada del permiso es efectiva, el conductor debe iniciar el proceso de recuperación del carnet. En la mayoría de los casos, esto implica la realización obligatoria de un curso de recuperación de puntos, acompañado del cumplimiento del plazo de pérdida de vigencia establecido por la DGT.

Si la retirada se ha producido por un periodo superior a dos años, será necesario además superar un nuevo examen para volver a obtener el permiso de conducción. Hasta completar este proceso, no está permitido volver a circular.
La normativa es clara en este punto. El periodo transitorio en el que se puede conducir con 0 puntos no es una vía para eludir sanciones, sino una consecuencia administrativa limitada en el tiempo. Conocer este matiz resulta clave para evitar errores que pueden derivar en multas más graves o en responsabilidades penales.




