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Las grandes infraestructuras han transformado la movilidad en las ciudades, pero también han generado un impacto directo sobre los ecosistemas. Carreteras, autopistas y vías rápidas suelen convertirse en barreras invisibles para la fauna, dificultando sus desplazamientos naturales.

En este contexto, Madrid impulsa una solución concreta dentro de un plan más amplio: la construcción de una autopista verde para animales sobre la M-607. Según detalla eldiario.es, el proyecto contempla un paso superior sin asfalto, con suelo vivo y vegetación, diseñado para facilitar el cruce seguro de especies silvestres y restaurar la conexión entre hábitats.

La M-607 es una de las vías donde se construirá el paso ecológico para reducir atropellos y reconectar hábitats.
La M-607 es una de las vías donde se construirá el paso ecológico para reducir atropellos y reconectar hábitats.Comunidad de Madrid

Madrid impulsa una autopista verde para animales dentro del proyecto Arco Verde

La infraestructura forma parte de Arco Verde, una iniciativa de la Comunidad de Madrid que busca crear una red de corredores ecológicos alrededor de la capital. El objetivo es conectar espacios naturales actualmente fragmentados por carreteras y desarrollos urbanos.

Desde el gobierno regional explican que el proyecto pretende “conectar los espacios naturales de la región mediante una gran infraestructura verde”. En ese marco, el ecoducto sobre la M-607 actúa como una pieza clave para restablecer la continuidad del territorio.

La autopista verde para animales no es una intervención aislada. Forma parte de una estrategia que contempla múltiples actuaciones similares para facilitar el movimiento de la fauna y reducir el impacto de las infraestructuras sobre el entorno natural.

El suelo vivo y la vegetación replican el hábitat natural de la fauna

Uno de los elementos más innovadores del proyecto es el uso de suelo vivo, una capa de tierra fértil que permite el crecimiento de vegetación autóctona y reproduce las condiciones del entorno natural. Esta característica busca que los animales utilicen el paso sin percibirlo como una estructura artificial.

El diseño incorpora especies vegetales propias del ecosistema local, lo que facilita la integración del ecoducto en el paisaje. Además, se incluyen barreras naturales que reducen el ruido del tráfico y generan un entorno más seguro para el cruce de fauna.

Según el proyecto de Arco Verde, estas actuaciones permiten “mejorar la conectividad ecológica y favorecer la biodiversidad en la región”. La clave está en replicar el hábitat original para que el uso del paso sea natural y constante.

Un corredor ecológico que busca reducir atropellos y restaurar la biodiversidad

La fragmentación del territorio es uno de los principales riesgos para la fauna. Las carreteras obligan a los animales a cruzar zonas de alto peligro, lo que incrementa los atropellos y reduce la conectividad entre poblaciones.

Con la autopista verde para animales, Madrid busca revertir esa tendencia. Este tipo de infraestructuras ya ha demostrado su eficacia en otros países europeos, donde se han reducido los accidentes y se ha facilitado el desplazamiento de especies.

El Arco Verde, según la Comunidad de Madrid, persigue “renaturalizar el entorno metropolitano y mejorar la calidad ambiental”. La actuación sobre la M-607 se inscribe en esa lógica, combinando seguridad vial, protección de la fauna y restauración del paisaje.

Los jabalíes y otras especies serán algunos de los principales beneficiados por los nuevos corredores ecológicos.
Los jabalíes y otras especies serán algunos de los principales beneficiados por los nuevos corredores ecológicos.Freepik

La iniciativa introduce un cambio en la forma de pensar las infraestructuras. La carretera deja de ser una barrera infranqueable y pasa a integrarse en un sistema donde la movilidad humana y la biodiversidad pueden coexistir sin entrar en conflicto.