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En 2011, Países Bajos decidió reforzar una parte de su costa de una forma poco convencional. En lugar de construir un nuevo dique o repartir arena de manera periódica sobre las playas, depositó de una sola vez 21,5 millones de metros cúbicos de arena frente al litoral de Holanda Meridional.

El resultado fue una enorme península artificial conocida como Zandmotor, o “Motor de Arena”, frente a Ter Heijde, al sur de La Haya. La idea era sencilla pero ambiciosa: colocar el material en un único punto y dejar que el viento, las olas y las corrientes marinas se encargaran después de distribuirlo.

Una década más tarde, la evaluación oficial mostró que el experimento había funcionado. La arena se desplazó de forma progresiva hacia playas y dunas, ayudó a reforzar la costa y transformó el área en un nuevo espacio natural y recreativo.

 Zandmotor vlucht en 2016.
Zandmotor vlucht en 2016.Ministerio de Infraestructura de Polonia

Qué es el Zandmotor, la península artificial que creó Países Bajos

El Zandmotor nació como un proyecto piloto de protección costera basado en un principio conocido como Building with Nature. En lugar de intentar contener al mar mediante estructuras rígidas, el objetivo era aprovechar los propios procesos naturales para mantener y reforzar el litoral.

Las obras comenzaron en 2011 frente a Ter Heijde. Allí se vertieron 21,5 millones de metros cúbicos de arena, extraídos del mar, hasta formar una gran masa de tierra con forma de gancho unida a la costa.

La intervención dio lugar a una península artificial de unas 128 hectáreas, una superficie equivalente a alrededor de 256 campos de fútbol. A partir de ese momento, el protagonismo debía pasar del ser humano a la naturaleza.

La hipótesis era que las olas, las mareas, el viento y las corrientes irían erosionando lentamente esa acumulación de arena y transportándola hacia otros sectores del litoral.

Países Bajos dejó que el mar distribuyera 21,5 millones de metros cúbicos de arena

El planteamiento del Zandmotor respondía a un problema conocido en Países Bajos. Las playas y dunas actúan como una barrera natural frente al mar, pero la erosión obliga a reponer periódicamente la arena que se pierde.

Tradicionalmente, las autoridades realizan aportes de arena cada varios años para mantener la línea costera. El Zandmotor planteó otra posibilidad: hacer una reposición extraordinariamente grande de una sola vez y comprobar si la naturaleza podía repartirla durante décadas.

Eso fue exactamente lo que comenzó a ocurrir. El viento desplazó arena hacia las dunas, mientras las olas y las corrientes la fueron extendiendo a lo largo de la costa.

El objetivo era reforzar el litoral situado entre Hoek van Holland y Scheveningen sin tener que intervenir de manera constante en cada tramo de playa.

Qué ocurrió 10 años después con la península artificial

El experimento fue seguido durante una década por investigadores, universidades y organismos públicos. En 2021, las autoridades neerlandesas publicaron una evaluación específica sobre los primeros diez años del proyecto.

Las observaciones confirmaron que la forma original de la península había ido cambiando a medida que el mar redistribuía la arena. Lejos de representar un fallo, esa transformación era precisamente una de las claves del diseño.

La costa fue recibiendo arena de forma natural, mientras el nuevo terreno dio lugar también a playas, dunas y hábitats utilizados por distintas especies.

El proyecto permitió demostrar a gran escala que una obra de protección costera no necesita conservar la misma forma con la que fue construida. En este caso, su funcionamiento dependía precisamente de que se erosionara lentamente y entregara su arena al resto del litoral.

Por qué Países Bajos eligió una península en lugar de otro dique

La iniciativa está estrechamente relacionada con la vulnerabilidad geográfica de Países Bajos. Una parte significativa de su territorio se encuentra por debajo del nivel del mar, por lo que playas y dunas forman parte de su sistema de defensa frente a inundaciones.

El aumento del nivel del mar añade presión a ese sistema. Frente a ese escenario, el Zandmotor permitió estudiar si era posible crear una costa más resistente utilizando arena y los movimientos naturales del mar.

 Zandmotor vlucht en 2020. 10 años después.
Zandmotor vlucht en 2020. 10 años después.Ministerio de Infraestructura de Polonia

El proyecto también buscaba reducir la frecuencia de las reposiciones tradicionales de arena. Al concentrar una gran cantidad de material en una sola operación, se pretendía limitar las intervenciones repetidas sobre el fondo marino.

Por ese motivo, el Zandmotor se convirtió en un laboratorio a escala real para estudiar nuevas formas de adaptación costera y en uno de los ejemplos más conocidos de ingeniería que intenta trabajar junto a la naturaleza.

El Zandmotor durará más de lo previsto inicialmente

Cuando se puso en marcha el proyecto, sus responsables estimaban que el Zandmotor podría alimentar la costa durante al menos unos 20 años. Sin embargo, su evolución terminó superando aquellas primeras previsiones.

Las autoridades neerlandesas señalan que la vida útil del Zandmotor es mayor de lo previsto y calculan que la formación podría permanecer hasta alrededor de 2041.

El paisaje, por tanto, continúa cambiando años después de su construcción. El movimiento constante de la arena modifica la línea de costa y demuestra que la transformación era parte central del experimento.

Quince años después de aquel enorme vertido de arena, el Zandmotor sigue cumpliendo la función para la que fue creado: cambiar de forma. En este caso, la erosión no representa una derrota frente al mar, sino una parte esencial de la estrategia.