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El tomate es uno de los alimentos más utilizados en ensaladas y preparaciones sencillas, pero un pequeño cambio en la forma de servirlo puede modificar su sabor. Dos reconocidos cocineros españoles, David Guibert y Dani García, destacan la importancia de elegir un buen producto y respetar unos minutos de reposo antes de consumirlo.

La técnica permite aprovechar los jugos naturales que libera el tomate y utilizarlos como parte del propio aliño. Con sal, aceite de oliva virgen extra y algún toque cítrico se puede conseguir una preparación sencilla, sin necesidad de incorporar una gran cantidad de ingredientes.

¿Cuál es el truco para potenciar el sabor del tomate?

David Guibert recomienda retirar el tomate de la heladera unos 30 minutos antes de prepararlo para que alcance una temperatura adecuada. Después, propone cortarlo, añadir sal y rallar un poco de lima sobre las rodajas.

David Guibert recomienda retirar el tomate de la heladera unos 30 minutos antes de prepararlo para que alcance una temperatura adecuada.  (Foto: Shutterstock).
David Guibert recomienda retirar el tomate de la heladera unos 30 minutos antes de prepararlo para que alcance una temperatura adecuada. (Foto: Shutterstock).

El paso clave llega después: dejar reposar el tomate durante unos diez minutos. Durante ese tiempo, el alimento libera parte de sus jugos y concentra su sabor. Guibert destaca ese líquido como un elemento que no conviene descartar, ya que puede mezclarse con aceite y zumo de lima para crear un aliño.

Dani García también apuesta por una preparación sencilla. Su propuesta parte de tomates maduros, carnosos y de temporada, que deben lavarse, secarse y cortarse antes de añadir sal y aceite de oliva virgen extra. Según esta técnica, un reposo de entre cinco y diez minutos permite que los jugos del tomate se integren con el aceite.

¿Cómo preparar el tomate para aprovechar sus jugos?

La elección de la variedad también influye en el resultado. Entre las opciones recomendadas aparecen el tomate en rama, raf, corazón de buey, pera y cherry. Lo importante es que alcance un buen punto de maduración, ya que un tomate demasiado verde libera menos jugo, mientras que uno pasado puede perder textura.

 Entre las opciones recomendadas aparecen el tomate en rama, raf, corazón de buey, pera y cherry. Fuente: Shutterstock.
Entre las opciones recomendadas aparecen el tomate en rama, raf, corazón de buey, pera y cherry. Fuente: Shutterstock.

El corte puede adaptarse al tipo de preparación. Las rodajas finas funcionan para presentaciones similares a un carpaccio, mientras que los gajos resultan prácticos para compartir. Después de añadir la sal y el aceite, el reposo permite que el líquido que libera el tomate se mezcle con los demás ingredientes.

Ese jugo también puede emulsionarse con aceite y un ingrediente cítrico, como lima o limón. Para ello, basta con mezclar los ingredientes con un tenedor o dentro de un frasco cerrado. Hierbas como albahaca y orégano, pimienta, cebolla morada, aceitunas, alcaparras o queso ahumado pueden incorporarse, siempre que no oculten el sabor del tomate.