

La Dirección General de Tráfico (DGT) puso en marcha una nueva campaña especial de control de velocidad que se extenderá hasta el domingo con el objetivo de reducir la siniestralidad en las carreteras españolas. La medida coincide con uno de los momentos de mayor movilidad del verano, cuando millones de personas realizan desplazamientos por vacaciones.
La iniciativa incluye un refuerzo de la vigilancia por parte de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y de las policías autonómicas y locales que decidan adherirse al operativo. Además, la DGT activó cinco nuevos puntos de control de velocidad en distintos puntos del país.
¿Dónde estarán los nuevos radares y qué multas pueden recibir los conductores?
Como parte de la campaña, la DGT incorporó un radar fijo en la carretera CL-101, en la provincia de Soria, y dos nuevos tramos de control bidireccional: uno en la N-110, en Segovia, y otro en la CM-412, en Albacete.

Los conductores que superen los límites de velocidad recibirán la correspondiente notificación del radar antes de ser denunciados. Las sanciones económicas oscilan entre los 100 y los 600 euros, en función del exceso detectado y de la gravedad de la infracción.
En las carreteras españolas, el límite general es de 120 km/h en autopistas y autovías y de 90 km/h en carreteras convencionales. En las ciudades, la velocidad máxima varía según el tipo de vía: 20 km/h en plataformas únicas, 30 km/h en calles con un carril por sentido y 50 km/h en aquellas con dos o más carriles por sentido y travesías.
¿Por qué la DGT decidió reforzar los controles de velocidad?
La DGT recordó que el exceso de velocidad tuvo una incidencia determinante en 307 siniestros mortales registrados durante 2024, lo que representa el 22% del total de accidentes con víctimas fatales. Por ese motivo, considera que reducir este comportamiento constituye una de las principales prioridades en materia de seguridad vial.

Los datos también muestran que el incumplimiento de los límites continúa siendo frecuente. Según la propia DGT, seis de cada diez conductores españoles reconocen que circulan deliberadamente por encima de la velocidad permitida en carreteras convencionales. Más del 60 % admite hacerlo en autopistas y autovías, mientras que casi la mitad asegura superar los límites en vías urbanas.
El Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC) sostiene que reducir la velocidad media en apenas 1 km/h permitiría evitar más de 2200 muertes al año en las carreteras de la Unión Europea. En sentido contrario, incrementar la velocidad en 10 km/h aumenta un 220 % el riesgo de sufrir un accidente mortal.
Con información de EFE.


