

Una investigación publicada en la revista Astronomy & Astrophysics y realizada en España por científicos del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) descubrió en la galaxia espiral Messier 74 (M74) un enorme disco exterior de estrellas jóvenes que se extiende hasta casi 100.000 años luz desde su centro. La estructura se habría formado en menos de 1000 millones de años, un intervalo reducido en términos astronómicos.
El IAC difundió públicamente los resultados el 4 de septiembre de 2026, mientras que EFE informó sobre el hallazgo el 7 de septiembre. Sin embargo, las observaciones utilizadas por los investigadores habían sido realizadas entre el 20 y el 29 de agosto de 2025 mediante el Transient Survey Telescope (TST), instalado en el Observatorio del Teide.
El estudio está encabezado por Ignacio Ruiz Cejudo, investigador del IAC, y analiza una región de M74 que había pasado inadvertida pese a que la galaxia lleva décadas siendo observada. Según explicó el instituto en su comunicación sobre el hallazgo, se trata de un disco exterior “extremadamente tenue y azul” que las observaciones anteriores no habían logrado detectar.
Qué descubrieron los investigadores en la galaxia Messier 74
Las imágenes convencionales de M74 mostraban hasta ahora un disco estelar que alcanzaba aproximadamente 45.000 años luz desde el centro. Las nuevas observaciones, que según EFE son unas diez veces más profundas que las de grandes catálogos como el Sloan Digital Sky Survey (SDSS), permitieron detectar estrellas mucho más lejos.
La nueva estructura se extiende hasta unos 100.000 años luz desde el centro de la galaxia y está formada por estrellas jóvenes, de color azul intenso y con una luminosidad extremadamente débil. Los investigadores estiman que esta población tiene una edad media de alrededor de 640 millones de años.

Este dato es el que lleva a los autores a hablar de un crecimiento “explosivo”. El término refiere a que su disco estelar exterior habría experimentado un crecimiento muy rápido en comparación con las escalas temporales habituales utilizadas para estudiar la evolución de las galaxias.
De esta forma, según explica EFE, la concepción aceptada generalmente es que las galaxias crecen de manera gradual mediante la acumulación de gas en sus discos y la formación de nuevas estrellas durante miles de millones de años. El caso de la galaxia espiral M74 muestra que ese proceso podría acelerarse considerablemente en algunos casos determinados.

Qué pudo provocar el rápido crecimiento de Messier 74
Los investigadores plantean como posible explicación una interacción pasada con la galaxia vecina UGC 1176, que actualmente se encuentra a unos 400.000 años luz de M74.
El equipo considera que UGC 1176 pudo haber pasado cerca de Messier 74 hace aproximadamente 1000 millones de años. Este tipo de encuentros, conocidos como flybys o sobrevuelos galácticos, pueden alterar el gas frío que rodea una galaxia y favorecer la formación de estrellas en sus zonas exteriores.
“Si UGC 1176 pasó cerca de M74 hace aproximadamente mil millones de años, habría sacudido el gas del disco exterior y disparado la formación de estrellas en toda esa región”, explicó Ignacio Trujillo, investigador del IAC y coautor del trabajo, según recogió EFE.
Además, la hipótesis es compatible con otra característica observada en Messier 74: su gas frío, compuesto principalmente por hidrógeno neutro, se extiende más allá del disco estelar que se conocía previamente y presenta asimetrías y estructuras complejas.
No obstante, la interacción con UGC 1176 es presentada por el propio estudio como un escenario posible y no una explicación confirmada del origen del crecimiento.



