A pura euforia por el triunfo, Macri ya proyecta "un país para 20 o 30 años"

El Presidente celebró la gran elección nacional que hizo Cambiemos. A modo de autocrítica, habló sobre las subas de tarifa: "Si había una manera de evitarlo, lo habría hecho"

Las especulaciones en torno a un posible descalabro económico, algunos desaciertos de campaña y la cautela e incertidumbre que se respiró ayer hasta dos horas después de los comicios. Todo ese combo de sensaciones con las que convivía el Gobierno desde que se oficializaron las listas hace 40 días, quedaron atrás anoche cuando en Costa Salguero el frente Cambiemos celebró un triunfo contundente a nivel nacional, con victorias apabullantes en Córdoba y la Ciudad de Buenos Aires, y principalmente con un éxito por exiguo margen en la provincia de Buenos Aires, donde se imponía la fórmula que encabezó Esteban Bullrich sobre la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner por menos de 1,5 punto de ventaja.

Alrededor de las 18, cuando recién habían cerrado los comicios en todo el país, las primeras opiniones en el bunker palermitano eran encontradas. Fuentes del Gobierno planteaban que el escenario era de empate técnico, pero en otros casos, incluso, se advertía que Unidad Ciudadana se imponía en la provincia de Buenos Aires por entre dos y cuatro puntos sobre Cambiemos. A medida que fueron pasando las horas, el ánimo mejoraba, con buenas noticias desde ciudades clave del interior bonaerense como La Plata, Mar del Plata y Bahía Blanca, repitiendo las performances de 2015, y equilibrando la diferencia con La Matanza, donde el predominio kirchnerista era menor del esperado. Ya en lunes, los votos de la tercera sección fueron ingresando y la distancia se fue acortando, pasando de cinco puntos iniciales a 1 punto con el 80% escrutado.

Fue larga la jornada electoral para los principales referentes de Cambiemos, con Mauricio Macri a la cabeza. El Presidente votó a las 11.30 en Palermo y comenzó un día que incluyó un almuerzo en su quinta de Los Abrojos con su mujer Juliana Awada y Elisa Carrió, y que terminó a pura euforia en el bunker oficialista, al que arribó alrededor de las 21 y en el que le habló a los seguidores a partir de las 22.30, en un discurso que se extendió por media hora. 

"El cambio está más vivo que nunca. Este cambio no es propiedad de un Gobierno, es de todos los argentinos", aseguró el mandatario, acompañado en el escenario por los precandidatos porteños y bonaerenses. Macri nacionalizó definitivamente la elección, destacando las victorias conseguidas por su espacio en las provincias, como Córdoba, pero valorando también los triunfos en distritos como "Santa Cruz y San Luis" que "se unieron al cambio". 

El Presidente hizo varias menciones en su mensaje, y en su posterior conferencia de prensa, al andar de la economía, dejando espacio a la autocrítica. "Más allá de toda esta alegría que estamos viviendo y de que la economía arrancó, quiero decirles que soy el primero en tener claro que estos resultados de crecimiento a muchos todavía no les llegaron", sostuvo, y se refirió específicamente a las decisiones de gestión de quitar los subsidios a la energía y aumentar las tarifas de gas y luz: "Si hubiese existido alguna manera de evitar el aumento de tarifas lo hubiera hecho". 

Macri también reflexionó: "Estos 19 meses han sido difíciles, pero quiero que sepan que cada una de esas decisiones que tomé pensé en ustedes y lo hice exclusivamente sabiendo que era para construir un futuro mejor", dijo. Y prometió "llegar a ese destino de felicidad".

El Presidente le dedicó un apartado a los dirigentes opositores. "No los vamos a dejar de convocar a generar políticas de largo plazo. Pero han gobernado ininterrumpidamente durante 25 años. Recibimos un país con un tercio de los argentinos en la pobreza e infraestructura en decadencia. Les pido un poco de humildad", sostuvo. Y se animó además a proyectar a largo plazo a partir del triunfo electoral de ayer: "Ojalá que sea el inicio de un proceso de crecimiento de 20 ó 30 años".