EL CANDIDATO DE CAMBIEMOS BUSCÓ SEDUCIR AL VOTANTE DEL GOBERNADOR DE LA SOTA

Macri pidió "hacer juntos un cordobazo"

Rodeado por sus socios radicales y Elisa Carrió, el jefe de gobierno porteño prometió en Córdoba que si gana no habrá "enfrentamientos y divisiones"

Mauricio Macri jugó ayer su última carta para las elecciones presidenciales del domingo en Córdoba, provincia en la que depositó su mayor apuesta para lograr forzar un ballottage con el candidato oficialista, Daniel Scioli. En un acto en el estadio Orfeo, ante miles de militantes radicales y del PRO, el postulante presidencial de Cambiemos llenó de elogios a los cordobeses y les pidió hacer juntos "un cordobazo de crecimiento y de desarrollo en la Argentina". No fue todo, además de destacar que el cambio ya arrancó en la provincia mediterránea, el líder de PRO pidió "con humildad" que los ciudadanos que no votaron por él en las primarias de agosto acompañen su propuesta.

"Te quiero pedir que en estas horas y días que quedan le sigamos diciendo a todos los argentinos lo que sentimos: que el cambio es ahora, acá, y este cambio viene a dar, a cuidar, a crear oportunidades", aseguró.

La elección de Córdoba la segunda jurisdicción del país con 2,8 millones de ciudadanos habilitados para votar no solo intentó despegar al líder del PRO de su impronta porteña. Se trata de un bastión anti kirchnerista y del distrito en el que Macri está mejor posicionado fuera de su terruño. En las PASO, obtuvo el 35,38% de los votos, apenas 3 puntos menos que el gobernador José Manuel de la Sota. Y los votos cosechados aquí por el peronista que quedó fuera de competencia al perder ante Sergio Massa se convirtieron para el PRO en uno de los trofeos principales.

Macri habló desde una tarima circular ubicada en el medio del estadio y rodeado por las principales figuras de Cambiemos. Los militantes, algunos con banderas radicales, otros con remeras amarillas, lo coreaban con fervor desde las tribunas con el clásico "se siente, se siente, Mauricio Presidente". Aunque no lograron colmar la capacidad total de 10.000 personas, el jefe de Gobierno se mostró impresionado. Es la primera vez que se enfrenta ante un auditorio semejante en toda su carrera política, en la que hasta ayer se renegaba de los actos tradicionales. En su discurso de 20 minutos, el líder de PRO prometió incentivar las economías regionales, crear dos millones de puestos de trabajo, alcanzar la pobreza cero y generar una Argentina con igualdad de oportunidades. "Vamos a trabajar para una Argentina federal, acabando con la discriminación de años", dijo, y remató: "Basta de enfrentamientos y divisiones, me comprometo a unir a los argentinos".

Antes de su discurso, hubo presentaciones de dirigentes en duetos y trios. Abrieron el reelecto intendente de Córdoba Ramón Mestre y Mario Negri, le siguieron Julio Cobos, Horacio Quiroga y Alfredo de Angeli, las estrellas femeninas del PRO, María Eugenia Vidal y Gabriela Michetti, y los principales socios Ernesto Sanz y Elisa Carrió. Las tres mujeres estaban vestidas de rojo furioso. Todos pidieron el voto para Mauricio. Al final, hubo globos celestes y blancos, papelitos multicolores y música de Gilda.

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