QUEDAN CUATRO PRECANDIDATOS A GOBERNADOR EN EL PRINCIPAL DISTRITO DEL PA S

Insaurralde pasó de favorito para gobernador a candidato a intendente K

Tras el reclamo de la Presidenta Cristina y como lo hizo con Montoya y Álvarez Rodríguez, Scioli pidió al diputado de Lomas de Zamora que vaya por la reelección en su ciudad

La novela llegó a su fin después de dos temporadas. Un apasionante e inesperado, para algunos, último capítulo de una historia que empezó en 2013 y que incluyó en su trama una latente traición en un juego de seducción entre el massismo y el kirchnerismo. Sin ningún apoyo de la Casa Rosada, que lo considera una "oveja negra" de la familia K a pesar de tener a su favor los números en las encuestas, Martín Insaurralde se bajó ayer de la precandidatura a gobernador bonaerense. El que podría haber sido su antecesor, Daniel Scioli, fue el encargado de pedirle que se dé un "baño de humildad". Un chapuzón reclamado por Cristina Fernández de Kirchner que redujo a cuatro aspirantes la docena que estaba anotada (ver aparte).

"He tomado la decisión de seguir compartiendo sueños y voy a ser candidato a intendente por Lomas de Zamora el 25 de octubre", anunció el reasumido jefe comunal del importante bastión del Conurbano, luego de abandonar el Congreso y sus miradas de reprobación K. La re-re siempre fue su plan B si se quedaba sin el pan y sin la torta.

A diferencia de otras "renuncias históricas", con cartas o tuits que destilaban desazón, el anuncio lo hizo disimulando. En el Parque Municipal de Lomas, una lluvia de papelitos cayó sobre el ex diputado y su padrino político Scioli; el único oficialista que lo sostuvo en su reciente lanzamiento. Misma soledad como cuando perdió las PASO legislativas con el renovador Sergio Massa, que ambos afrontaron el resto de la campaña. Un romance político que enfrentó tempestades, cuando el entonces virtual ministro sin cartera naranja coqueteó con el tigrense, ganándose más el encono K. Hasta que llegó el compromiso: el pasado marzo, cuando las encuestas eran menos renovadoras, se inclinó por el ex motonauta. Convencido de que "el gobernador no pone al Presidente", no hubo retribución de un Scioli celoso de dar su bendición.

El dúo, padrino y ahijado, se apoyaron mutuamente ayer en un festivo acto que pretendió opacar el triste final. Insaurralde apostó que "Scioli sea el próximo presidente"; mientras que el gobernador, resistido desde 2003 por la pinguinera, defendió a su yo más joven: "A la hora de la verdad, Martín, está demostrando que estuvo, que está y estará a la altura de las responsabilidades que le confiaron Néstor y Cristina". Fue él mismo quien le pidió su sacrificio la semana pasada. No fue el primero. Otros "bañados" naranja, con el primer antecedente de Gustavo Marangoni en la Ciudad: Santiago Montoya y Cristina Álvarez Rodríguez.

A menos de un mes del cierre de listas, el gobernador va perdiendo el partido 0-4 con la Rosada. "Nadie imaginaba que a esta altura del año, Cristina estuviera tan fortalecida", evaluaban ayer en Lomas el obligado final, a 48 horas de ver una Plaza de Mayo colmada. Insaurralde tenía dos postulantes a sucederlo que deberán esperar 4 años. O tal vez no. "El futuro nos va a encontrar haciendo muchas cosas juntos", le auguró Scioli. En La Plata se habla de una oferta de un eventual ministerio. Podría venir una remake.

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