En qué se inspiran los desarrolladores

Los libros preferidos de los protagonistas del mundo de los ladrillos. Cuáles fueron las lecturas que los ayudaron a pensar diferente. Su aporte y por qué marcaron su vida profesional y personal.

Sin duda, las historias de vida de personajes célebres atraen. Ese, al menos, es el denominador común de los cuatro desarrolladores convocados en esta nota. A Federico Gagliardo, presidente de Vitrium Capital, la biografía de Steve Jobs lo marcó significativamente. Él siguió de cerca la vida del fundador de Apple a lo largo de su carrera profesional (NdeR: Gagliardo viene del mundo de la tecnología y ocupó puestos gerenciales en Microsoft). "El insight de varios momentos de su carrera profesional, el tipo y el carácter de varias decisiones a lo largo del desarrollo de su compañía sembraron en mí una nueva perspectiva de mirar el mundo de los negocios. De hecho, este libro confirmó algunas decisiones que había tomado con referencia a cómo estábamos desarrollando Vitrium Capital y me aportó un valor fundamental para el plan estratégico que hoy estamos ejecutando en la compañía", dice quien ahora está leyendo "The Apple Revolution: Steve Jobs, the Counter Culture and How the Crazy Ones Took Over the World". Para Gonzalo Monarca, presidente de Grupo Monarca, "La vida de Benjamín Franklin" fue una lectura que le dejó huella. "Su forma de ser inspiró tanto mi vida profesional como la personal", afirma. En cambio, para Milagros Brito, presidente de Vizora, el libro trascendente está más relacionado con la autoayuda y es "El poder del Ahora" de Eckhart Tolle. "Fue un regalo de una amiga muy seguidora del Kabbalah. A nivel profesional, me ayudó a entender que somos dueños de cambiar nuestras vidas y todo lo que podemos hacer a partir de entender realmente quiénes somos. Entender esto fue muy importante y motivador para mí tanto a nivel personal como profesional, ya que me ayudó a tener más confianza en mí misma. En esta misma línea, también me pareció muy interesante "El poder de cambiarlo todo" de Yehuda Berg. En este caso, el aporte fue similar", afirma una de las pocas empresarias mujeres del sector. Mientras que a Martín Rodríguez Etcheto, director de Creaurban, lo que más lo influenció fue la temática relacionada con la arquitectura. "Mi padre, arquitecto, me sugirió la lectura de estos libros pensando que si mi vocación era frágil desistiría rápidamente de estudiar esta carrera. Pero sucedió todo lo contrario, lejos de alejarme despertaron una pasión que continúa hoy después de 35 años", relata. Se trata de "Historia de la Arquitectura" de Leonardo Benévolo, de "Saber ver la Arquitectura" de Bruno Zevi, "La dimensión oculta" de Edward T. Hall y "La Ciudad" de Aldo Rossi. Este último cambió su cabeza para siempre, entendiendo que cualquier hecho arquitectónico forma parte de un todo, ya sea inserto en una cerrada trama urbana o "solitario" en medio del campo. "También entendí que la ciudad es un hecho dinámico en constante transformación y los arquitectos tenemos una enorme responsabilidad en ello", agrega Rodríguez Etcheto.

Historias que conmueven
Ya en el terreno más íntimo y personal, hay historias que no se olvidan. Como las que se cuentan en "Paula" y en "La Suma de los Días" de Isabel Allende. "Me marcaron porque narran cómo hacer frente a los distintos retos de la vida. Isabel Allende cuenta todo la enfermedad de su hija Paula y lo q sucedió con la familia desde que ella muere. Me sentí parte de su historia y viví cómo ella vivió su superación personal con una fuerza inspiradora, siempre rodeada de amigos y afectos, como la única manera de sobrellevar algo tan duro. Un ejemplo de vida", se conmueve Brito. Para Gagliardo hay decenas de libros que lo impactaron, según fueron pasando los años. Dependiendo del momento, lo ayudaron a ver desde otro lugar al mundo, a sus seres queridos y a sí mismo. Hubo novelas, cuentos, libros de autoayuda y biografías. Es que los libros de historia y los de poesía nunca atrajeron al empresario que destaca que dos libros fueron los que realmente sacudieron su espíritu: "El alquimista" de Paulo Coelho y "El Principito" de Antoine de Saint-Exupéry. El primero es un inspirador viaje personal, propio y espiritual. Todo hombre, cuando inicia su viaje interior, se transforma y adquiere conocimientos que cambian su vida. Y, como es en el caso del libro, ese conocimiento tiene sus premios pero también sus complejidades y peligros.
Una obra a la que, si se lee con desapego y con verdadera voluntad de introspección, se le puede extraer mucho aprendizaje para la vida. Y la historia de El Principito abarca temas universales como el amor, la amistad, el sentido de la vida y la naturaleza humana. Hace una crítica profunda al hombre, a la civilización moderna, que lentamente va dejando de lado los valores más esenciales del ser humano. Defiende la sabiduría de los niños como algo que sirve para guiarse en la vida adulta, pero que parece que casi inevitablemente perdemos con la edad", finaliza la reflexión Gagliardo.
Lorena Obiol